¿Cuándo y cuánto disminuirá la tarifa de Afinia?

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Las tarifas que aplican los distribuidores – comercializadores de energía eléctrica por su tendencia alcista son cada vez motivo de malestar en la mayoría de usuarios, sobre todo en el Caribe colombiano.

¿Por qué suben las tarifas? Son varias las razones: el comportamiento de la inflación con mayor impacto en el 2022, el actual fenómeno de El Niño y el disparo de los consumos de energía por las altas temperaturas, se sumaron a la metodología tarifaria del 2018 y a normas del 2020 especiales y transitorias que incluyen factores que también generan incrementos.

Antecedentes
Durante dos décadas (1998 – 2018) no hubo o fueron muy tímidos los incentivos regulatorios a las empresas operadoras para invertir, escenario propicio para el deterioro de la infraestructura y la calidad del servicio.

En ese lapso, hubo tres momentos de regímenes tarifarios, en 1997, 2002 y 2008 a través de las resoluciones 099, 082 y 097 de la CREG, respectivamente, y después de tanto tiempo, el actual marco tarifario busca incentivar la optimización del servicio con mejores esquemas de remuneración.

Debido a los bajos niveles de recaudo, altas pérdidas de energía y al desvencijado estado de la red, resultó difícil para el Gobierno anterior en el marco de la intervención de la antigua empresa, despertar el interés en el mundo a jugadores que participaran en la convocatoria de la venta de sus activos aun ofreciéndola sin pasivos.

Esa situación llevó al ente regulador a introducir mejores condiciones de remuneración de las grandes inversiones en la infraestructura eléctrica, de la administración, operación y mantenimiento de las redes, del cargo de comercialización por el riesgo de la cartera y el reconocimiento vía tarifa de las pérdidas de energía técnicas e irregularidades.

Esta apuesta plasmada en las resoluciones 018 del 2018, 010 y 188 del 2020, todas de la CREG, basadas en la ley del PND de 2019, fueron determinantes para que los grupos EPM y Enerpereira entraran en el negocio, además meritorio porque fueron los dos únicos que en el planeta que decidieron participar.

Todos ponemos
Los usuarios, quienes mensualmente pagan sus recibos “in crescendo” por la actual regulación y circunstancias  del sector, esperan acciones prontas para disminuirlas o, por lo menos, contenerlas.

Cambiar las reglas de juego como lo intentan demandas judiciales e iniciativas ciudadanas, políticas y gremiales, para disminuir tarifas es legítimo y oportuno; sin embargo, podrían poner en riesgo la suficiencia financiera y económica de las empresas distribuidoras de energía de la Costa en caso de no sustituir con fuentes de ingreso diferentes al bolsillo de los usuarios.

Las empresas operadoras de red como Afinia son las más interesadas en que se realicen ajustes cuanto antes, en razón al progresivo deterioro del recaudo. El ejercicio, entonces, hay que hacerlo y ya se escuchan propuestas como el “todos ponen”.

Ante escenarios coyunturales de liquidez y escasez de gas en el sector eléctrico en pleno fenómeno de El Niño o estructurales y complejos como el de la Costa ya mencionados y por los bajos niveles económicos del 90 por ciento de su mercado en la región, lógico es que todos los actores de la cadena se apropien de un problema que sin duda afecta a todos los agentes del sistema eléctrico y no sólo el usuario del caribe quienes no han sido los responsables del abandono de inversiones en la infraestructura durante años.

Así las cosas, cuándo y cuánto disminuirán las tarifas de todas las empresas de distribución, en especial las del Caribe colombiano, dependerá del momento en que las medidas se adopten, de los alivios que se estructuren en la tarifa y también del compromiso de aquellos usuarios quienes cometen irregularidades. Sólo con este último hecho el valor se reduciría en 120 pesos kilovatio hora, equivalente a 25 mil pesos mensuales por usuario del estrato 1.

Afinia, desde hace más de un año, ha presentado propuestas al Gobierno, como por ejemplo socializar las pérdidas de energía entre los usuarios del país, aumentar los kilovatios subsidiados para los estratos 1 y 2, incrementar los montos de créditos para desplazar el cobro de los saldos de la opción tarifaria, conseguir aportes de otras fuentes diferentes a la tarifa para las inversiones en infraestructura, entre otras. Seguiremos participando e insistiendo, la situación no resiste tanta espera.