A conquistar el agua
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Para lograr un desarrollo integral de las ciudades se requiere que el desarrollo urbanístico se complemente con planes de gestión social, solo ese es el camino para alcanzar mejores niveles de vida colectiva.
En ese sentido Cartagena estaba detenido en el tiempo, hoy ante la administración del Alcalde Dumek Turbay surge la esperanza de avanzar y recuperar el tiempo perdido.
En nuestra labor de periodista e investigador social visitamos la ciudad de Medellín y varios municipios de la región antioqueña, donde las obras de infraestructura en materia vial son fenomenales, lo demuestran la serie de puentes construidos sobre grandes quebradas y abismos.
También los extensos túneles que tiene la ciudad de la «Eterna Primavera», de igual forma podemos ver los Conjuntos habitacionales en las zonas más altas, evidencia que nuestros compatriotas paisas entendieron que su progreso estaba en conquistar las montañas donde viven.
En Cartagena, estamos en deuda de conquistar nuestros cuerpos de agua tal como lo visiono el Senador Alfonso Romero Aguirre, al promover la aprobación de la ley que ordenó a la nación la ejecución del programa de dragado de caños y lagunas de Cartagena.
Con los Alcaldes Manuel Domingo Rojas y Gabriel García Romero se dieron importantes avances, pero no ha existido continuidad en las siguientes administraciones, la prueba es que aún faltan obras como un nuevo puente en Chambacú con la altura que permita el paso de naves por debajo, y la demolición de los puentes Benjamín Herrera en Torices y lo que queda del Heredia en Getsemaní. Requisitos indispensables para implementar un efectivo y moderno sistema de transporte acuático.
Por otro lado, las poblaciones de la zona insular de Cartagena sobreviven como si estuvieran en el siglo XVIII frente a emporios turísticos e industriales, con quienes deberían tener una total interconexión para potencializar sus atractivos geográficos y culturales como parte de la gran empresa turística.
Siguen aisladas del desarrollo urbano, cuando un puente podría unirlos al continente, como es el caso de Tierra Bomba hasta Bocachica.
Conozco que muchos nativos se resignan a la pobreza por los riesgos que traería la urbanización de sus territorios, ante eso su deber es prepararse como comunidades para enfrentar los desafíos del futuro sin negarse al progreso social y económico.
Soñar con la unidad de las fuerzas vivas, tiene que dejar de ser una utopía y por el contrario debemos hacer realidad ese propósito aportando desde nuestras competencias para conseguir el objetivo de lograr la transformación integral Cartagena




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