¿Qué hacer con el barrio Olaya Herrera y los demás focos de violencia?
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Por Agustín Leal Leal *
Desde que existen estadísticas en Cartagena, Olaya Herrera encabeza la lista de los barrios con peores indicadores de violencia y convivencia ciudadana.
Como se sabe, la seguridad y la convivencia dependen, en gran medida, de factores objetivos, especialmente de la desigualdad territorial que afecta a la ciudad. Y, además, es consecuencia de un modelo de ocupación perverso que solo beneficia a los sectores productivos, siendo el turismo el mayor beneficiado y el que más inequidad y despojo ha ocasionado.
Muchos pensábamos que con la descentralización administrativa y la división de la ciudad en Localidades, que busca una inversión pública más equilibrada, esta inequidad disminuiría, pero no fue así.
Las Localidades de la Virgen y Turística e Industrial y de la Bahía son las que soportan mayores niveles de pobreza y desigualdad.
Como bien hemos explicado en esta tribuna, los mapas de violencia, pobreza, deserción escolar, violencia sexual, embarazo adolescente y enfermedades contagiosas coinciden perfectamente con estos territorios.
En el caso de la Localidad de la Virgen y Turística se dio un paso importante con la expedición del Plan de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas -Pomca – de la Ciénaga de la Virgen y con la formulación del Macroproyecto de la Ciénaga de la Virgen en materia social y de ordenamiento territorial. Sin embargo, todo ha quedado en el papel. Nada de lo formulado en el Macroproyecto y en el Pomca se está cumpliendo, a pesar de existir una decisión judicial al respecto.
La lógica de las Localidades, sus ediles y alcaldes menores es que, por vivir o estar cerca del territorio, tengan una mejor sinergia con los problemas locales y los fenómenos que los ocasionan, para buscar soluciones concretas con ayuda de la comunidad.
Pero las Alcaldías Locales no han servido para nada. La profundización de la democracia local, para la cual fueron creadas, ha sucumbido ante la corrupción política y administrativa. Sus presupuestos se consumen en capacitaciones, programas de papel y patrocinio de festividades de toda clase.
Para colmo, en la Localidad de la Virgen y Turística, donde se encuentra el barrio más violento de Cartagena: Olaya Herrera, su alcalde, Alexis Valerio gastó, según informa Funcicar, $100 millones en «protección animal» y $1.000 millones en justas deportivas. Y surge entonces la pregunta: ¿cómo es posible que, desde hace más de 20 años, este barrio registre los mayores índices de inseguridad y convivencia ciudadana en Cartagena y no se haga nada?
Todas las estrategias de la fuerza pública han fallado en el control de la seguridad en este barrio. A pesar del Plan Titán 24 y del aumento significativo de efectivos policiales, el crimen sigue en aumento.
Lo que se requiere en esta zona es una toma institucional. Desde luego, nada parecido a lo sucedido en la Comuna 13 de Medellín con la nefasta Operación Orión.
En estos barrios es urgente que el sector público y el sector privado -a través de sus múltiples fundaciones y ONG – intervengan con programas y políticas que mitiguen la inequidad existente. De manera conjunta, la fuerza pública, la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo deben hacer su trabajo desde puestos móviles en la zona.
La inversión en estos barrios, lejos de arreglos y construcción de la malla vial, los escenarios deportivos, recuperación de zonas verdes y las famosas limpiezas de caños y canales, donde en el 2024 se gastaron mas de $7.000 millones, según la Ejecución Presupuestal de Inversión 2024, visible en la página web de la Alcaldía Distrital, lo que se requiere es invertir en la gente y las necesidades más inmediatas que los avocan a vivir de la delincuencia.
* Abogado, especialista en Derecho Público con experiencia en Derecho Urbanístico, Ordenamiento Territorial, Contratación Estatal y Gerencia de la Defensoría Pública, entre otros temas.




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