Durante su sepelio, amigos y familia exigieron justicia para Alix

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Justicia para Alix. Con este clamor de su familia, compañeros de trabajo y sus amigos, fue sepultada en el cementerio Jardines de Cartagena la joven Alix Valeria González, quien falleció el pasado jueves, después de batallar por su vida 5 días en la UCI de la Clínica Blas de Lezo.

Hubo calle de honor, globos y flores de colores blanco y rosado. Este último uno de sus colores favoritos.

Alix era alegre y extrovertida, y así la recordaron sus compañeros de clase y sus cuatro mejores amigos del colegio, quienes portaron una camiseta con un mensaje significativo: Siempre seremos los cinco, aunque uno brille desde el cielo, en clara alusión a la fraternidad que los une y que seguirá.

Ricardo Chica Celis, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Ambientales de la Universidad de Cartagena, manifestó sus condolencias a la familia y precisó que harán acompañamiento al caso y esperan justicia para Alix.

La joven terminó con honores su séptimo semestre de Licenciatura en Ciencias Sociales en la Universidad de Cartagena, según comentó una de sus docentes durante la homilia, previa al sepelio. También destacó su participación en clases y cómo defendía sus argumentos en las actividades académicas.

En la madrugada del domingo pasado, a eso de las 2:00 am, Alix se desplazaba como acompañante en motocicleta, cuando a la altura del Coreano, dos hombres en motocicleta le halaron el bolso que llevaba, lo que provocó que cayera y golpes contra el pavimento. Sufrió lesiones en su cabeza y varias partes de su cuerpo.
Minutos después llegó a su residencia en El Campestre, y mientras le explicaba lo sucedido a su señora madre, se desmayó, por lo que fue trasladada a la clínica Blas de Lezo, donde recibió atención médica y fue intervenida quirúrgicamente.

Era una joven soñadora, docente de un plantel educativo en Alameda La Victoria. Tenía muchos proyectos de vida, como todos los jóvenes a su edad y hacía menos de dos meses se compró una motocicleta, para poder llegar a tiempo a sus jornadas laborales y académicas.

Su familia y todos los que tuvieron el placer de compartir con ella esperan del gobierno local y autoridades policivas resultados positivos y que, en memoria de Alix, los delincuentes sean aprehendidos y se les aplique con rigor la justicia.

Su señora madre, desconsolada por la pérdida de su única hija, también espera que este caso no sea un número más de las estadísticas de la impunidad.