“Los Nunca”: el movimiento popular y ciudadano que busca transformar la conversación política en Colombia

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El candidato presidencial Abelardo De La Espriella plantea una propuesta dirigida a sectores que no se sienten representados por las estructuras tradicionales, con énfasis en retos como salud, corrupción, campo y acceso a educación, a partir de 13 ejes programáticos y en un contexto de alta desconfianza ciudadana.

En un panorama político marcado por el escepticismo y el cansancio ciudadano, la campaña presidencial de Abelardo De La Espriella ha logrado movilizar a un amplio grupo de colombianos que se habían alejado de los procesos electorales.

El concepto es directo. “Los Nunca” agrupa a ciudadanos que, según esta narrativa, no han
vivido del Estado, no han hecho política tradicional y no se sienten representados por quienes históricamente han ocupado el poder. Se trata de personas que trabajan, pagan impuestos y perciben que el sistema no responde a sus realidades.

“Los de siempre te dicen lo mismo de siempre. Yo digo lo que nunca nadie se atreve a decir y voy a hacer lo que nunca nadie se ha atrevido a hacer”, ha sido una de las frases reiteradas
por De La Espriella en sus recorridos por los 32 departamentos del país.

El mensaje busca conectar con situaciones cotidianas: familias que enfrentan incertidumbre, campesinos que trabajan tierras que no les pertenecen, barrios azotados por la inseguridad y mujeres que enfrentan brechas salariales.

La propuesta se presenta como independiente de las estructuras tradicionales. De La
Espriella llega a la contienda sin haber ocupado cargos públicos, sin vínculos con partidos y
sin acuerdos políticos previos.

Según ha señalado, su trayectoria de 22 años como abogado y empresario se ha desarrollado sin depender del Estado. «Vengo a servir, no a que me sirvan», insiste el candidato.

Su plan de gobierno está estructurado en 13 compromisos iniciales y se enfoca tanto en
problemáticas estructurales del país como en la resolución de las dificultades cotidianas que
viven los colombianos.

Entre las cifras que ha expuesto se encuentran 2.436 muertes por falta de atención en salud durante 2025, 330.000 hectáreas de cultivos de coca, pérdidas cercanas a $50 billones anuales por corrupción, un 89% de campesinos sin acceso a crédito y alrededor de 200.000 jóvenes que cada año quedan por fuera de la educación superior por falta de recursos.

En sus intervenciones públicas también ha hecho referencia a casos de corrupción en
distintas regiones, incluyendo situaciones relacionadas con el acceso al agua en La Guajira, un tema que ha generado amplia discusión en la opinión pública. «A los bandidos que se robaron el agua de La Guajira les va a llegar la correteada que nunca nadie les dio», dijo De La Espriella en una correría en Soledad, Atlántico, ante miles de seguidores.

Otro de los aspectos que ha llamado la atención es la elección de su fórmula vicepresidencial: el economista José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y exrector de la Universidad del Rosario con maestría en la London School of Economics, cuya designación, según ha explicado el candidato, respondió a criterios técnicos más que a acuerdos políticos. «Lo he visto cuatro veces en mi vida y era la decisión obvia. No hay amiguismo ni deuda política», explicó al momento del anuncio.

A siete semanas de la primera vuelta del 31 de mayo, diferentes sondeos lo ubican como una
de las principales fuerzas electorales, con posibilidades de avanzar a una segunda vuelta.
Más allá de las encuestas, la campaña ha centrado su narrativa en visibilizar a sectores que nunca se han sentido representados en la política de siempre.

El movimiento también ha incorporado mensajes simbólicos sobre el rumbo del país,
enmarcados en una visión de transformación que busca conectar con amplios sectores de la
ciudadanía.