Nuevo Hospital Bocagrande alerta sobre posible suspensión de servicios por grave crisis financiera
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Una delicada situación financiera, asistencial y operativa atraviesa el Nuevo Hospital Bocagrande, que emitió una alerta urgente a las EPS Coosalud, Sura y Salud Total, así como a los organismos de control y vigilancia, solicitando la ubicación y traslado de los pacientes actualmente hospitalizados ante el riesgo de no poder garantizar la continuidad de la atención médica.

Según el documento firmado por la representante legal de la institución, Yeraldin Girón Vidales, la crisis de liquidez ha llegado a un punto crítico debido a la insuficiencia de pagos y la falta de flujo oportuno de recursos por parte de las entidades responsables, situación que estaría afectando la adquisición de medicamentos, insumos médico-quirúrgicos, dispositivos médicos y otros elementos esenciales para la prestación segura de los servicios de salud.

La entidad también advirtió sobre dificultades laborales derivadas de obligaciones económicas pendientes con colaboradores, quienes habrían manifestado su intención de cesar actividades, reduciendo significativamente la capacidad operativa del centro asistencial.
La situación también ha impactado directamente al personal de la institución.
Según denunciaron directivos y trabajadores, varios empleados han dejado de acudir a sus puestos de trabajo debido a la falta de pago de sus salarios, ya que no cuentan con los recursos económicos necesarios para cubrir gastos básicos como transporte, alimentación y sostenimiento de sus familias.
Esta realidad ha profundizado la crisis operativa del hospital y genera preocupación sobre la continuidad de los servicios asistenciales.
Ante este panorama, el hospital solicitó a las EPS involucradas que, en un plazo de 24 horas, gestionen la aceptación y traslado de los pacientes a otras instituciones que cuenten con las condiciones necesarias para garantizar la continuidad de los tratamientos y procedimientos médicos.
Asimismo, pidió el acompañamiento inmediato de la Superintendencia Nacional de Salud, el DADIS, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría Distrital de Cartagena para adoptar medidas que permitan proteger los derechos fundamentales de los usuarios.
Ante esta situación, la directiva del Nuevo Hospital Bocagrande solicitó apoyo a la Veeduría en Salud Color Esperanza con el fin de dar a conocer la realidad que se vive al interior de la institución y gestionar acciones que contribuyan a una mejora sustancial de la IPS.
La intención es visibilizar la problemática ante las autoridades competentes y promover alternativas que permitan garantizar la continuidad de los servicios de salud, la estabilidad operativa del centro asistencial y la protección de los pacientes que actualmente reciben atención médica.
El Nuevo Hospital Bocagrande señaló que ha implementado medidas de austeridad, reorganización administrativa y optimización de recursos para evitar afectar a los pacientes, pero aseguró que la magnitud de la crisis supera actualmente su capacidad financiera y operativa.
La institución insistió en que cada hora sin una solución efectiva incrementa los riesgos para los usuarios y profundiza la emergencia hospitalaria.




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