Denuncian que una ambulancia nunca llegó a El Pozón: Veeduría exige respuestas al Distrito
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Una denuncia ciudadana volvió a poner bajo la lupa el sistema de atención prehospitalaria y el servicio de ambulancias del Distrito de Cartagena.
La Veeduría en Salud Color Esperanza pidió al alcalde Dumek Turbay revisar de manera urgente la cobertura, disponibilidad, distribución y capacidad de respuesta de las ambulancias públicas, luego de un caso reportado durante la madrugada de este sábado en el sector San Nicolás, en El Pozón.
De acuerdo con la información entregada por familiares y testigos, un hombre presentó una emergencia médica dentro de una vivienda.
Aproximadamente a las 5:30 de la mañana, sus familiares habrían solicitado una ambulancia.
Al lugar llegaron unidades de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos, quienes permanecieron acompañando a la familia mientras esperaban la atención médica.
Sin embargo, según la denuncia, la ambulancia nunca llegó.
Ante la demora, los familiares tuvieron que sacar al paciente de la vivienda por sus propios medios, en medio de la angustia y la incertidumbre.
¿Por qué no llegó la ambulancia?
La Veeduría considera necesario establecer qué ocurrió desde el momento en que fue reportada la emergencia.
Entre las preguntas planteadas están:
¿Quién recibió la llamada de emergencia?
¿A qué hora fue registrada?
¿Cómo fue clasificada la situación?
¿Qué ambulancias estaban disponibles?
¿Quién debía realizar el despacho?
¿Por qué, según la denuncia, no llegó una ambulancia al lugar?
¿Qué protocolo se aplicó ante la imposibilidad de enviar una unidad?
¿Cuál fue el tiempo real de respuesta?
La organización insiste en que una ambulancia contratada por el Distrito debe traducirse en capacidad efectiva de respuesta cuando un ciudadano necesita atención.
¿Las emergencias médicas reciben el mismo tratamiento?
Uno de los aspectos que la Veeduría pide aclarar es la versión según la cual algunas emergencias podrían recibir una respuesta diferente cuando no están relacionadas con accidentes de tránsito.
Desde la organización cuestionan si existe alguna diferencia en la priorización entre un paciente lesionado en un accidente y una persona que presenta una emergencia médica dentro de su propia vivienda.
“Una emergencia médica es una emergencia médica”, sostiene la Veeduría, al advertir que el acceso a la atención no debería depender de la existencia de un accidente de tránsito o de un seguro asociado a este.
También piden aclarar presuntas directrices de la ESE Cartagena de Indias
La Veeduría en Salud Color Esperanza también solicitó explicaciones a la ESE Cartagena de Indias frente a información que, según señala, habría recibido sobre presuntas directrices relacionadas con la atención y traslado de personas en condición de calle.
La organización considera que cualquier protocolo de esa naturaleza debe ser explicado públicamente, especialmente si pudiera implicar restricciones de atención relacionadas con la condición social de una persona.
No obstante, aclara que el caso denunciado en El Pozón sería diferente, pues, según los familiares y testigos, el paciente se encontraba dentro de una vivienda.
Por eso, la pregunta central continúa siendo:
¿Por qué no llegó la ambulancia?
La Veeduría pide conocer los registros de la llamada, el despacho, la disponibilidad de unidades y las razones de la eventual falta de respuesta.
Reconocimiento a la Policía y Bomberos
La organización también destacó la presencia de unidades de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos, quienes acudieron al lugar y acompañaron a la familia mientras se esperaba la ambulancia.
La Veeduría agradeció la actuación de estos servidores y señaló que el objetivo de la denuncia no es cuestionar a los trabajadores que diariamente prestan sus servicios, sino exigir que el sistema de atención prehospitalaria funcione de manera efectiva.
El contraste con las ambulancias que atienden accidentes de tránsito
Otro punto que genera preocupación es el contraste señalado por la Veeduría entre la atención de accidentes de tránsito y las emergencias médicas domiciliarias.
La organización asegura que, recientemente, se presentó un accidente en el que estuvieron involucradas tres ambulancias de diferentes empresas, aunque —según la información recibida— ninguna transportaba pacientes en ese momento.
Este hecho lleva a la Veeduría a preguntar si existe un desequilibrio en la disponibilidad de ambulancias dependiendo del tipo de emergencia.
La pregunta que plantean es clara:
¿Quién garantiza una respuesta prehospitalaria oportuna a los ciudadanos que enfrentan una emergencia médica y no están involucrados en un accidente de tránsito?
Las comunidades insulares también reclaman atención
La Veeduría extendió su preocupación a las comunidades insulares de Cartagena.
Según señala, para los habitantes de las islas una emergencia médica puede convertirse en una carrera contra el tiempo, especialmente cuando se requiere trasladar a un paciente hacia Cartagena.
En algunos casos, las familias terminan recurriendo a servicios privados y asumiendo costos adicionales.
La organización recuerda que los habitantes de las islas también son cartageneros y reclama igualdad en el acceso a los servicios de salud.
Además, pide conocer la disponibilidad y operatividad de las ambulancias acuáticas destinadas a atender emergencias en las comunidades insulares.
¿Qué pasa si no hay una ambulancia disponible?
La Veeduría considera que el Distrito debe explicar cuáles son los mecanismos alternativos cuando una ambulancia pública no puede responder inmediatamente.
También solicita revisar los tiempos de respuesta, la distribución territorial de las unidades y la cantidad de ambulancias realmente operativas durante cada jornada.
La omisión de socorro y las responsabilidades que podrían existir
La Veeduría recordó que el artículo 131 de la Ley 599 de 2000, correspondiente al Código Penal, contempla el delito de omisión de socorro cuando, sin justa causa, se omite auxiliar a una persona cuya vida o salud se encuentra en grave peligro.
Sin embargo, la organización aclara que una demora o una falla en el servicio no constituye automáticamente un delito.
La eventual responsabilidad penal, administrativa, disciplinaria o civil deberá establecerse a partir de las circunstancias concretas, los deberes legales y contractuales existentes y las pruebas que sean recopiladas por las autoridades competentes.
Asimismo, la Veeduría recuerda que el artículo 131-A del Código Penal, relacionado con la denominada “omisión en la atención inicial de urgencias”, no se encuentra vigente, pues fue declarado inexequible por la Corte Constitucional mediante la Sentencia C-302 de 2010.
La Veeduría pide una revisión integral del sistema
Ante esta nueva denuncia, la Veeduría en Salud Color Esperanza solicitó al alcalde Dumek Turbay y a las autoridades distritales revisar:
El número de ambulancias contratadas.
Cuántas están realmente operativas.
La distribución de las unidades en Cartagena.
Los tiempos de respuesta.
Los protocolos de recepción, clasificación y despacho.
La cobertura en las comunidades insulares.
La disponibilidad de ambulancias acuáticas.
Los mecanismos de respuesta cuando una unidad no está disponible.
Las condiciones contractuales y los indicadores de cumplimiento del servicio.
También pidió a la ESE Cartagena de Indias aclarar los protocolos utilizados para atender las emergencias y explicar públicamente las presuntas directrices relacionadas con personas en condición de calle.
La Veeduría considera, además, que los organismos de control deben analizar los hechos denunciados y determinar si existe alguna irregularidad.
“Cartagena necesita ambulancias que lleguen cuando se necesitan”
La denuncia busca, según la organización, no solamente cuestionar sino obtener respuestas y promover soluciones.
La Veeduría en Salud Color Esperanza insiste en que la atención prehospitalaria debe ser oportuna, eficiente y equitativa, sin importar el barrio, la condición social del paciente, el tipo de emergencia o si la persona vive en la zona continental o insular.
El llamado final es directo:
Cartagena necesita ambulancias que lleguen cuando se necesitan.
Y la ciudadanía, concluye la Veeduría, merece respuestas claras sobre qué está fallando en el sistema de atención prehospitalaria del Distrito.
Fuente: Veeduría en Salud Color Esperanza.




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