Funcionario del CTI con cáncer avanzado denuncia barreras en su atención médica: tuvo que buscar una segunda valoración por sus propios medios

La Veeduría en Salud Color Esperanza lanzó una alerta nacional y pidió la intervención urgente del Gobierno, la Fiscalía y la Superintendencia de Salud.

El paciente recibió quimioterapia y radioterapia y, tras conocer que su enfermedad presentaba avance locorregional y que el tumor era considerado inoperable en ese momento, su familia reclama claridad, continuidad y alternativas para su tratamiento.

En medio de una batalla contra el cáncer avanzado, un funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación enfrenta otra preocupación: las dificultades para acceder de manera oportuna y continua a los servicios médicos que necesita para atender su enfermedad.

Su situación fue denunciada públicamente por la Veeduría en Salud Color Esperanza, que encendió las alarmas y solicitó la intervención urgente de las autoridades nacionales ante las presuntas barreras administrativas y asistenciales que estaría enfrentando el paciente.

De acuerdo con la documentación clínica conocida por la veeduría, el funcionario recibió tratamientos de quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, en una valoración posterior realizada en una institución de la red de atención de su EPS, se registró que la enfermedad presentaba avance locorregional y que el tumor era considerado inoperable en ese momento.

En esa misma valoración se indicó continuar el manejo por oncología clínica y se dio por terminado el seguimiento por la especialidad de cirugía de cabeza y cuello.

La información generó preocupación y angustia en el paciente y sus familiares, quienes aseguran haber interpretado la comunicación recibida como un mensaje de desahucio, sin tener suficiente claridad sobre las alternativas médicas disponibles ni sobre la continuidad de la atención.

Pero la historia no terminó allí.

Ante la incertidumbre, el funcionario y su familia buscaron una segunda valoración médica de manera particular, asumiendo gastos de su propio bolsillo. Otro especialista consideró necesario ampliar los estudios para evaluar nuevamente la enfermedad y establecer la conducta médica correspondiente.

Entre las órdenes médicas se encuentran tomografías de senos paranasales y cuello, además de un estudio de inmunohistoquímica con reporte de PD-L1.

Este último elemento resulta especialmente importante dentro de la evaluación oncológica, pues puede aportar información para que los especialistas determinen si existen alternativas terapéuticas que puedan ser consideradas de acuerdo con las características de la enfermedad.

La situación plantea una pregunta que merece respuesta de las instituciones responsables: ¿por qué un paciente con una enfermedad oncológica avanzada y antecedentes de tratamiento tiene que recurrir a sus propios recursos para conseguir otra valoración médica y buscar los estudios necesarios para continuar su atención?

La veeduría exige respuestas al Gobierno Nacional

Frente a este caso, la Veeduría en Salud Color Esperanza solicitó la intervención del presidente de la República, el Ministerio de Salud y Protección Social, el Ministerio de Defensa Nacional y la Fiscalía General de la Nación, para que conozcan la situación y actúen dentro de sus competencias.

También pidió a la Superintendencia Nacional de Salud investigar las circunstancias de la atención, verificar las actuaciones de la EPS y de las instituciones prestadoras involucradas y establecer si se presentaron demoras injustificadas, omisiones o barreras administrativas que hayan comprometido los derechos fundamentales del paciente.

La organización considera que ningún diagnóstico oncológico puede convertirse en una razón para interrumpir la atención médica ni para dejar a una persona y a su familia enfrentadas a la incertidumbre sobre lo que viene.

Siete exigencias para proteger la vida y la salud del paciente

La Veeduría en Salud Color Esperanza solicitó:

  1. Garantizar la realización de los estudios ordenados en la segunda valoración médica.
  2. Asignar una consulta prioritaria por oncología clínica.
  3. Establecer una ruta integral de atención oncológica, sin interrupciones ni dilaciones injustificadas.
  4. Evaluar las alternativas terapéuticas que los especialistas consideren médicamente procedentes.
  5. Garantizar transporte, viáticos, alojamiento, alimentación y acompañante cuando sean necesarios y se cumplan las condiciones correspondientes.
  6. Revisar la historia clínica y establecer la cronología de consultas, tratamientos, autorizaciones y posibles omisiones.
  7. Garantizar un trato digno, humanizado y respetuoso para el paciente y su familia.

El caso llegará ante los jueces

La veeduría anunció que el paciente acudirá a la jurisdicción constitucional mediante una acción de tutela, con solicitud de medida provisional, para reclamar la protección inmediata de sus derechos fundamentales y la continuidad de su atención oncológica.

La organización advirtió que no considera suficiente una respuesta basada únicamente en trámites administrativos. Lo que reclama es una solución concreta, con servicios médicos garantizados y una ruta de atención que responda a las necesidades clínicas del paciente.

Una historia que interpela al sistema de salud colombiano

Este caso trasciende la condición laboral del paciente. Se trata de un ser humano que enfrenta una enfermedad grave y que, junto a su familia, necesita respuestas médicas oportunas, información clara y garantías para continuar su tratamiento.

Ser funcionario de la Fiscalía, investigador judicial o servidor público no debería ser una condición para recibir atención. Tampoco debería serlo tener que acudir a una tutela, contratar una consulta particular o hacer pública una situación de salud para conseguir respuestas.

La atención digna, continua e integral es un derecho de todos los pacientes.

La pregunta de fondo es inevitable: ¿cuántas barreras más debe enfrentar una persona con cáncer avanzado para conseguir que el sistema de salud le garantice la atención que necesita?

La Veeduría en Salud Color Esperanza insiste en que este caso requiere atención urgente de las autoridades competentes y respuestas verificables de las entidades involucradas.

La vida no puede esperar. El cáncer no da espera y la atención médica tampoco.

VEEDURÍA EN SALUD COLOR ESPERANZA
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