Ángeles somos. Pidiendo ascenso para nosotros mismos

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Por Ricardo Bello Espinosa
Especial / Director Revista Corner

Al llegar a estas instancias del año, el equipo Real Cartagena comienza nuevamente la lucha por ascender, disputando los cuadrangulares finales, donde quedó en el grupo B, conformado por Patriotas, Real Cundinamarca y Boca Juniors de Cali.

Es borrón y cuenta nueva. En medio de una campaña irregular, el equipo logró al menos llegar a la fase final.

Las posibilidades del grupo

Si estos cuadrangulares arrancan de cero, solo Patriotas tiene la ventaja competitiva del punto invisible. El calendario favorece al Real Cartagena, que enfrentará —en el papel— al rival más débil del grupo.

Si el Real logra mantener la cuota ofensiva mostrada al comienzo del torneo anterior, equilibra su mediocampo en el manejo del balón y logra solidez defensiva, podríamos verlo en la final, marcando diferencia con sus jugadores de experiencia, acostumbrados a este tipo de instancias.

Para lograrlo, deberá imponerse como local y pelear puntos en Tunja y Bogotá, en la altura, con el objetivo de llegar a la última fecha dependiendo de sí mismo para pasar a la final y soñar con el regreso a la Primera División.

La nómina

El director técnico Néstor Craviotto a estas alturas del torneo debe tener clara la nómina base para esta fase. La exclusión de Arley fue una medida correctiva para reencausar el equipo hacia el objetivo.

Los directivos dejaron claro cuál es el compromiso: este es un grupo con experiencia, y ese factor debe marcar la diferencia frente a las aspiraciones de sus rivales.

Craviotto no armó este equipo, pero aceptó el reto. Ya ha enfrentado esta situación varias veces con Pereira, Huila y Águilas Doradas. Con el apoyo institucional actual, no hay excusas para no jugar bien, ganar y marcar la diferencia.

Se espera que el arquero Kevin Armesto siga siendo garantía, que los marcadores de punta rindan al máximo y no sufran por los costados, especialmente ante Patriotas en Tunja.

La pareja de centrales mejoró mucho el rendimiento del equipo heroico en el segundo semestre. En la mitad del campo estará la clave: allí debe reflejarse la sapiencia del técnico. En Armenia encontró en Solarte y Mosquera a los dos de primera línea. De allí en adelante se han intentado fórmulas que funcionaron, pero ante los equipos más fuertes fallaron.

Ojalá Michael Ortega asuma el liderazgo del grupo y su conducción en el frente de ataque sea determinante para alimentar la vocación ofensiva de Fredy Montero y Santiago Gómez.

Con esa nómina y experiencia, Real Cartagena es el equipo a vencer. No hay que desconocer que Patriotas y Real Cundinamarca tienen más ritmo de competencia, y el hecho de ir dos veces a la altura puede jugar en contra o a favor, dependiendo de la capacidad futbolística del plantel.

El otro rival, Boca Juniors de Cali, apuesta por la juventud y la experiencia del técnico Willy Rodríguez, quien conoce bien la categoría y dirigió al Real Cartagena hace varios años.

Los directivos, la prensa y la hinchada

Al llegar a Cartagena, el profesor Craviotto usó una frase interesante: “Juntos es más fácil”. Ojalá se aplique en esta circunstancia.

Los hinchas fieles dialogaron con jugadores y cuerpo técnico, interesados en conocer el entorno de un grupo que quiere ascender, aunque —como en toda empresa— surjan diferencias de criterio. Es de sabios reconocer errores, hacer reingeniería y crear sinergia entre directivos, cuerpo técnico, hinchada y periodistas.

Hay que dejar atrás la campaña del año y afrontar estos cuadrangulares con entereza, carácter y madurez para hacer sentir el nombre del Real Cartagena, un equipo que busca regresar a la élite del fútbol colombiano.

Las relaciones con la prensa deben ser transparentes y oficiales. Cada periodista tiene sus fuentes, pero es de sabios aceptar las críticas de la mejor manera y construir. Desconocer a la prensa o querer vender humo ante los hinchas es desconocer una realidad que solo puede cambiar con resultados.

Los directivos y el equipo

Los directivos deben cumplir su rol, ser mesurados y no dejarse llevar por emociones o intereses comerciales. Ante todo, deben cumplir para exigir y mantener la transparencia administrativa, eliminando rumores sobre posibles nuevos inversionistas.

Aunque se debe respetar cierto grado de confidencialidad, lo importante es que los términos de los negocios estén claros y no se conviertan en un misterio donde todos opinan sin tener certezas.

Aquí Colombiagol, como mayor accionista, debe asumir su papel informativo y contribuir a reducir la complejidad de los procesos, generando credibilidad en la afición cartagenera.

El apoyo institucional de la Alcaldía y la Gobernación ojalá sea recompensado con triunfos que permitan celebrar en el Parque del Ascenso el título del Real Cartagena.

Llegó el momento de que ruede la pelota. En esta fecha, 1 de noviembre, los jugadores deben transformarse y cantar:

“Ángeles somos, pidiendo ascenso para nosotros mismos.”