¿Asumió Gustavo Petro la dictadura?

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La historia de America Latina es la historia de las dictaduras. En sus comienzos militares, posteriormente, blandas.
Desde finales del siglo XIX con la dictadura de Porfirio Díaz en México y la apologética teoría del “Gendarme Necesario” para legitimar la dictadura en Venezuela del general Juan Vicente Gomez, por Laureano Vallenilla Lanz, proclamada en su libro, el Cesarismo Democratico (1919), gran parte de la historia de América Latina ha estado caracterizada por regímenes dictatoriales en la mayor parte de su territorio.
Pero con el fin de la guerra fría y la pérdida de legitimidad internacional de las dictaduras militares, la clase política latinoamericana se percató de la fragilidades e imperfeciones del sistema democrático, y a través de las figuras del caudillismo y el populismo, han logrado obtener los mismos resultados.
Es asi como surgen las peores dictaduras blandas—por asi llamarlas —en la América Hispana. En México, el Partido Revolucionario Institucional-PRI, a través de la coptacion de todos los poderes públicos y la estatización de la economía, logra “por la via democratica”, mantenerse setenta años en el poder; le sucede el peronismo en la Argentina que, aunque ha sido interumpido por dictaduras militares y ha mutado al kirchnerismo, ha gobernado a la Argentina, por casi 50 años con la misma formula del PRI; pasamos luego a Fujimori e, inmediatamente, tenemos el ejemplo de Venezuela que no sabemos cuánto tiempo va a perdurar.
Ha sido una receta eficaz: coptación de los poderes publicos, estatización de la economía, y permitir la corrupcion de las fuerzas militares o corromperlas, entregándoles el manejo de empresas del Estado.
¿Pero, qué tiene que ver esta introducción con el gobierno de Gustavo Petro?
Ya habíamos expresado en esta tribuna, que el presidente oscilaba entre el socialismo y el liberalismo para definir su ruta de gobierno (Vr. Gustavo Petro: entre el socialismo y el liberalismo).
Y lo dijimos porque conocíamos su talante de hombre de izquierda, pero lo habíamos escuhado hasta la diatriba en su campaña electoral, citar a Alfonso Lopez Pumarejo y su Revolucion en Marcha, aderezado con el liberalismo moderno de Mariana Mazzucato, especialmente, dentro del contexto de su libro, el Estado Emprendedor.
Más, desde el día de su posesión, escuchando y analizando su discurso, hemos venido sientiendo un sabor amargo, ese sabor cobrizo que siente en la boca, después de una parranda pasada de tragos.
La esperanza de una gran mayoría del pueblo colombiano de asistir a un gobierno liberal de corte progresista, se ha ido diluyendo, desde el día que pateó la lonchera, votó a los ministros de corte liberal, destruyó la coalicion de gobierno y se enrocó a la izquierda con ministros militantes de su entera confianza.
Todo ha sido una ilusión porque, la verdad, el presidente lo ha dejado bien claro desde su discurso de posesión: “Desarrollaremos el capitalismo, no porque lo adoremos, sino para superar la premodernidad y el feudalismo” —Lo dijo, mirando fijamente a su vicepresidenta Francia Marquez.
El capitalismo no es su doctrina. Su casa, su comodidad es el socialismo al estilo Antonio Gramsci, a quien cita constantemente y sigue sus postulados al pie de la letra. Esa es su zona de confort.
El presidente Petro se ha encerrado en su idelogía y va por el mismo sendero del kirchnerismo y del chavismo.
Se inmiscuye, indebidamente en las funciones de las demas ramas del poder público, como sucede en Venezuela y la Argentina y, al mejor estilo kirchneriano, ante una reciente sentencia adversa a sus intereses, amenazó con cortar el presupuesto de la Rama Judicial.
Su política económica es la estatización y agigantar el tamaño del Estado es su propósito.
El objetivo cuando se estatiza todo, es para que todos los poderes publicos, los empresarios, la construccion de vivienda, los sindicatos, los trabjadores, los Beneficios Economicos Periodicos-BEP, los usuarios de la salud, de la educacion, de los servicios publicos, los medios de comunicación, etc, dependan de las politicas gubernamentales.
El panorama que presenciamos con las reformas a la salud, al trabajo, a los servicios publicos, a la infraestructura, a las pensiones, a la justicia y la creacion de gigantescos Fondos Autónomos, concentrados en los Misterios de la Igualdad y el Departamento de la Prosperidad Social, sujetos al Derecho Privado, donde se puede contratar a dedo, da señales claras que lo que se pretende es que no haya otra intermediacion política entre el Estado y sus asociados distinta al Gobierno.
Sus ultimas intervenciones ante un grupo selecto de empresarios y ante el Congreso de la Infraestructura, avinagran mucho mas las perspectivas económicas del País. Los cambios que se vienen en esta materia, algunos medios de comunicación los han clasificado de la siguiente manera:
El Invir se encargará de sacar adelante el programa Caminos Comunitarios para la Paz
La ANI será la encargada de la infraestructura social, es decir, de hospitales, colegios y universidades. Además, pasará a ser una dependencia de Prosperidad Social de Laura Sarabia y sale del Ministerio de Transporte.
Invías se encargará de recibir la infraestructura que entreguen los concesionarios a causa de las terminaciones anticipadas en la ANI.
Invías también encargará de recibir la infraestructura que entreguen los concesionarios a causa terminaciones anticipadas en la ANI.
Infraestructura portuaria quedará a cargo de la Armada Nacional
Infraestructura ferrocarril quedará en manos del Ejército Nacional

El presidente ha acomodado a sus intereses, la tesis de Mariana Mazzucato del estado emprendedor. Esta economista no propende estatizar la economia, lo que plantea es que el estado, mediante misiones, que no son mas que programas de inversion publica, que se ejecutan, conjuntamente con la empresa privada, creen un ambiente de inversión e inovación tecnologica que dinamizan la economía, y abra las puertas para que la empresa privada entre en fase de disrrupción tecnologica, como lo sucedido con la Agencia Espacial de los Estados Unidos-NASA, que es el ejemplo que la economista escoge.
El presidente Petro no esta planteando esto, sino una estatización de la economía, donde los privados, menos sezgados al gobierno, sean los que adelanten los programas de su Plan de Desarrollo.
Además, con un ingrediente demasiado peligroso que puede desnaturalizar los objetivos misionales de las fuerzas armadas, como es asignarles tareas economicas y empresariales, como las anunciadas anteriormente, que podrían corromperlas mucho mas de los que están.
Su primer ejemplo de una misión económica al estilo Mazzucato, es la de convertir a Cotecmar en una gran empresa naval, donde el Estado construya todo el equipo que requiera la armada.
Esto es lo que ha hecho Venezuela para comprar la lealtad de los militares, donde se les ha entregado hasta PDVSA, con los resultados conocidos por todos.
La estatización de la economía conduce, necesariamente a la dictadura. Estas son palabras del propio presidente Petro en una entrevista concedida en el año 2018, al periodista Jorge Ramos. A la pregunta, que si Raul Castro era un dictador, manifestó: “toda economía estatizante termina matando las libertades”y, ante la insistencia del periodista, para que concretara su respuesta, remató: “un régimen sin libertades es una dictadura”
Ante todo lo expuesto, surge la pregunta. ¿Asumió Gustavo Petro la dictadura?