Controversia por lavado quirúrgico en Clínica Barú: ¿Exceso médico para una simple raspadura?

Loading

Una paciente con una raspadura en el tobillo fue remitida a cirugía en la Clínica Barú, generando preocupación entre ciudadanos y veedurías por un posible exceso en los procedimientos médicos cubiertos por el Soat. El caso reabre el debate sobre la ética en la atención y el uso de recursos del sistema de salud.

Lucia, la paciente afectada, fue llevada al centro asistencial tras un accidente de tránsito que le ocasionó una herida leve. A pesar de la naturaleza menor del trauma, el equipo médico decidió realizar un lavado quirúrgico bajo anestesia, lo cual fue considerado por la paciente y testigos como un procedimiento excesivo e innecesario.

Ante esta decisión, Lucia expresó su desacuerdo y solicitó el alta voluntaria, prefiriendo no someterse a la intervención. Aunque los profesionales argumentaron que existía un riesgo de infección, la negativa de la paciente ha puesto sobre la mesa una serie de cuestionamientos sobre las prácticas clínicas, los protocolos de facturación y el manejo de los recursos del Soat.

Desde la veeduría ciudadana en salud Color Esperanza, se hizo un llamado al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) para revisar este tipo de situaciones. “Con tal de gastar el fondo del Soat, terminan aprobando procedimientos cuestionables, mientras a pacientes con enfermedades terminales les niegan atención oportuna”, señalaron voceros del colectivo.

Este incidente no solo refleja las tensiones entre usuarios y centros médicos, sino que también plantea interrogantes sobre el control y supervisión del sistema de salud en la ciudad, especialmente en casos que involucran recursos públicos y seguros obligatorios.