Crisis en unidad de diálisis en Cartagena: pacientes en riesgo por fallas eléctricas y falta de aire acondicionado

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Una grave denuncia sacude al sistema de salud en la ciudad. La Veeduría en Salud Color Esperanza, junto con Las Noticias Cartagena, alertó sobre una crítica situación en la unidad de diálisis RTS ubicada en Ronda Real, donde pacientes renales estarían recibiendo tratamientos incompletos en condiciones indignas.

Tratamientos interrumpidos y riesgo de muerte
Según la denuncia, desde hace aproximadamente seis meses los usuarios enfrentan constantes fallas en el servicio, principalmente por cortes de energía que obligan a suspender las sesiones de diálisis antes del tiempo requerido.

El caso más reciente ocurrió hoy, cuando un paciente solo pudo recibir dos horas de tratamiento, pese a que médicamente se requieren al menos cuatro horas para garantizar su efectividad.

Familiares advierten que esta no es una situación aislada, sino un problema recurrente que pone en riesgo la vida de quienes dependen de este procedimiento para sobrevivir.

Dos meses sin aire acondicionado
A la crisis eléctrica se suma otra situación alarmante: la unidad lleva cerca de dos meses sin aire acondicionado, obligando a los pacientes a soportar altas temperaturas durante el procedimiento.

Esto no solo afecta la comodidad, sino que compromete directamente su estado de salud, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de quienes padecen enfermedades renales crónicas.

Posible violación a la Ley 100
La Veeduría denuncia que estas condiciones podrían constituir una violación a la Ley 100 de 1993, que garantiza el derecho de los ciudadanos a recibir servicios de salud dignos, seguros y de calidad.

“Se está atentando contra la vida de los pacientes. No es posible que tratamientos vitales sean interrumpidos por fallas que deben ser prevenidas”, señalaron voceros de la organización.

Exigen intervención urgente
Ante la gravedad de los hechos, se hizo un llamado directo al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) y a los entes de control para que:
Verifiquen de inmediato la situación
Realicen inspecciones en la unidad
Garanticen condiciones adecuadas para los pacientes
Tomen medidas sancionatorias si hay lugar a ello

Pacientes claman soluciones
La denuncia concluye con un mensaje contundente: los pacientes renales no pueden seguir siendo expuestos a este tipo de fallas.
Cada interrupción en su tratamiento no es un simple contratiempo: es una amenaza directa a su vida.