Cuando el uniforme también apaga incendios: policías salvaron a una familia de las llamas en Magangué
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El humo espeso que salía de una vivienda de dos pisos en el barrio Centro de Magangué anunciaba una tragedia inminente. Eran segundos decisivos. Antes de que llegaran los bomberos, tres policías se convirtieron en la única barrera entre el fuego y una familia atrapada por las llamas.

La emergencia se originó en una de las habitaciones del segundo piso del inmueble, presuntamente a causa de un cortocircuito. El fuego avanzaba con rapidez y el riesgo de que se propagara a las casas vecinas era alto. En medio del caos, la comunidad alertó a una patrulla de la Policía Nacional que se encontraba cerca del lugar.
Sin pensarlo dos veces, la subteniente Jennyfer Ramírez Flórez y los patrulleros Eduardo Luis Mendoza Hernández y Juan Carlos Navarro Alvalle corrieron hacia la vivienda, aun sabiendo que ponían en peligro su propia integridad.
“Recibimos un llamado de la comunidad informando que en un segundo piso se estaba incendiando un apartamento, por lo que actuamos de inmediato”, relató la subteniente Ramírez.
Al llegar, una densa nube de humo salía por las ventanas. Dentro de la casa, el fuego ya consumía una habitación y la puerta no podía abrirse. Los uniformados rompieron una de las entradas para ganar acceso, mientras vecinos del sector se sumaban a la improvisada operación de rescate.
“Al llegar observamos que de la vivienda salía una gran cantidad de humo. Junto a mi compañero Juan Carlos corrimos hacia la casa para verificar la situación”, recordó el patrullero Mendoza.
Con baldes de agua, extintores facilitados por los residentes y trabajo en equipo, lograron controlar las llamas y evitar que el incendio se extendiera. La familia fue puesta a salvo y el peligro, finalmente, quedó atrás.
La escena terminó entre aplausos y palabras de agradecimiento. Para la comunidad, los policías no solo cumplieron su deber: se convirtieron en héroes.“Agradecemos a Dios por permitirnos llegar a tiempo y trabajar en equipo para apagar el incendio y salvaguardar la vida de esta familia”, expresó la subteniente Ramírez, aún con el cansancio reflejado en el rostro.
Prevención para evitar tragedias
Tras el hecho, el coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, comandante del Departamento de Policía Bolívar, hizo un llamado a la ciudadanía a reforzar las medidas de prevención en los hogares, especialmente frente a riesgos eléctricos, principales causas de incendios domiciliarios.
Entre las recomendaciones se destacan:
Realizar revisiones periódicas de la instalación eléctrica con personal certificado, en especial en viviendas antiguas.
Evitar la sobrecarga de tomacorrientes y el uso excesivo de extensiones.
Utilizar únicamente materiales eléctricos certificados.
Desconectar electrodomésticos y cargadores cuando no estén en uso.
Reemplazar cables dañados o con empalmes improvisados.
Instalar disyuntores diferenciales y llaves térmicas.
Mantener materiales inflamables lejos de enchufes y fuentes eléctricas.
Educar a todos los miembros del hogar sobre el uso seguro de la electricidad.
Lo ocurrido en Magangué dejó una lección clara: la prevención salva vidas, y cuando el peligro aparece sin aviso, la valentía y la solidaridad pueden marcar la diferencia entre la tragedia y la esperanza.




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