El macabro juego de la salud. Si va a reclamar medicamentos, «ármese» de paciencia
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Si el usuario es atendido por La Ermita, primero debe autorizar todo lo solicitado por el medico tratante.
Esto lo padecen los usuarios de Salud Total todos los días durante todo el año con el fin de poder autorizar una fórmula médica (muchos medicamentos en la actualidad están desabastecidos) o para cualquier otro trámite.
Lo grave es que esto ocurre en todas las EPS del país ante la mirada permisiva de la Superintendencia de Salud, que le ha dado la espalda a los usuarios o clientes de estas entidades.

Un día normal para un usuario debe iniciar con arroparse de paciencia y saber que muy posiblemente pasará en la oficina de autorizaciones por más de cuatro horas, si la dicha es buena. Lo mejor es tomar la cosa como si fuera de paseo por temas de salud.
Lo primero que debe hacer el usuario que necesite autorizar un medicamento es ingresar y hacer una fila. Muchas veces la hacer hacia afuera de la oficina. Otras veces, suponemos que por el inclemente sol, dentro de dicha dependencia.
Luego de recibir el turno, debe mantener con la gran dosis de paciencia, sentarse, si es que encuentra silla desocupada, y esperar nuevamente para que le entreguen la fórmula con la debida autorización para que en la droguería (otra historia aparte), puedan entregarles medicamentos que no tengan el rótulo de Pendientes, que son la gran mayoría.
En este proceso fácilmente pueden «invertir» entre dos, cuatro o más horas.
La pregunta que salta de inmediato es si este es el trato digno que merecen los usuarios o clientes de Salud Total?
A esto se suma que todo procedimiento que le envié un medico de la Clínica La Ermita, primero debe ser autorizado por Salud Total. Es decir por obligación debe vivir todo este viacrusis, incluído aguantar la mala cara de algunos funcionarios de la EPS.
«El médico me dijo que debía hacerme unos exámenes de sangre y orina, entre otros, y primero debo solicitar la autorización porque el proceso médico se hizo en La Ermita. Es absurdo todo esto. A la EPS parece que le gusta ver llenas sus oficinas, será que verlas así la clasifica como una de las mejores EPS del país?»
Ya no se sabe a quién acudir. La Superintendencia de Salud no presta atención a los usuarios. «No sé para dónde vamos», sostuvo un usuario.
Ante todo este panorama desolador lo que queda es no enfermarse. Andrés Ochoa López, representante de la Veeduría en Salud Color Esperanza, señaló que la situación es caótica y tiende a estar mucho peor. «La mayoría de las EPS tratan a sus usuarios como mendigos fastidiosos porque van a reclamar lo que por ley les corresponde».
Ni que hablar las droguerías o dispensarios, que con el tiempo se llamarán entrega de medicamentos Los Pendientes, casi nunca entregan las fórmulas completas.
Qué pasa con los pendientes que nunca entregan?, se pregunta Ochoa López.




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