Muere mujer en la clínica Blas de Lezo y obligan a la familia a retirar el cuerpo porque no hay morgue

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Falta de humanidad y sensibilidad en su máximo esplendor por parte de funcionarios de la salud.

La familia, de escasos recursos, no cuenta con dinero para conseguir el ataúd.

Cada día que pasa en Cartagena se siente mucho menos la vocación de servicio y de ayuda a nuestros semejantes.
Esto se observa con mucha más intensidad en las EPS e IPS de la ciudad, donde todas sus acciones se desarrollan teniendo en cuenta su labor comercial y muy poco, en lo social, menos a las personas y familias que no cuentan con recursos necesarios para vivir.
La nueva y dolosora historia tiene como lugar de acción la IPS Clinica Blas de Lezo.
Los afectados, los miembros de la familia de Sheira Liceth Sereno Gutiérrez, quien falleció este jueves, pasadas las 5 de la tarde. Su partida causó un profundo dolor en sus seres queridos y ente sus allegados en el barrio Nueva Jerusalén de Cartagena.
Morir, a todos nos tocará tarde o temprano. Es un designio de la vida. Pero sumado al dolor por una pérdida se sienta la indiferencia, el maltrato verbal, la insensibilidad no tiene perdón de Dios.
Según el doloroso y angustioso relato que hicieron los hermanos de la mujer muerta, ella ingresó a la clínica Blas de Lezo con problemas de respiración. Con el paso de los días se fue complicando hasta tener una neumonía. El último reporte señala que tenía lupus.
«Ella estuvo en cuidados intermedios y gracias a una mejoría que tuvo en los últimos días, los médicos decidieron bajar a piso. Ayer jueves, poco después que la mamá salió de la clínica la llamaron e informaron que le había dado tres paros y que había muerto», contó un líder del barrio, quien está ayudando a gestionar recursos para poder comprar el ataúd y darle sepultura a Sheira Liceth.
«Hasta el vigilante (será accionista de la clínica) les dijo que debían sacar el cuerpo cuánto antes porque en la clínica no había cuarto frío ni morgue. Esto es una indolencia», manifestó el líder social.
Gracias al «buen corazón de las directivas de la clínica», la familia le dieron hasta las 8 de la mañana de hoy para sacar el cadáver de su ser querido de la clínica, teniendo en cuenta que la mujer murió pasadas las 5 de la tarde y solo hasta las 8 de la noche les entregaron el acta de defunción a la familia.

Acto inhumano
Por su parte, Andrés Ochoa, representante de la Veeduría en Salud Color Esperanza señaló que no entiende como estás instituciones de salud siguen funcionando sin ningún control por parte de las autoridades encargadas.
«Siguen los mercaderes de la muerte haciendo de las suyas. Cualquiera pensaría que la Veeduría está dedicada a hacerle la vida imposible a este IPS, pero no es así, solo que con mucha frecuencia nos llegan muchas quejas por los malos servicios que ofrece a sus usuarios. Se necesita la intervención de las autoridades», concluyó el Veedor.