No seamos egoísta, malquerientes e hijos de p…ta

Loading

Por Jacqueline Perea Blanco

Halloween nació como una celebración pensada para la fantasía, la inocencia y la diversión de los niños. Durante años, ellos han sido los protagonistas de esta fecha: salir disfrazados, pedir dulces y vivir la magia de convertirse, por un día, en su personaje favorito.

Sin embargo, en los últimos años parece que a muchos adultos, padres, y motociclistas (no todos), quieren robarse ese espacio: se disfrazan, organizan fiestas para adultos y se ponen en el centro de una celebración que no les corresponde, otros más osados, organizan las rodadas del terror.

No es justo para los niños todo lo que está sucediendo en la ciudad con la fecha del 31 de octubre. Ellos no entienden, son los inocentes en esta confrontación y por ende serán los únicos perjudicados. Con toda esta estela de oscuridad, de miedo que están infundiendo, con amenazas de lado y lado, lo que se avisora es un día realmente de terror y tensión. Pregunto: ¿ Qué padre responsable saldrá a pasear con sus hijos ese día?

Cuando los adultos buscan protagonismo, terminan opacando la experiencia de los pequeños, que lo único que quieren es vivir la ilusión de
Halloween, es un día para dejar que los hijos brillen, disfruten y aprendan lo que significa la magia de celebrar siendo niños. Quitarles ese espacio es, en el fondo, negarles un pedacito de su propia infancia.

PD: Los adultos que están en esta confrontación por la noche de Halloween, en Cartagena, están pensando en todo menos en los niños. No seamos egoísta, malquerientes e hijos de p…ta.

Jacqueline Perea.