El precio de la ambición
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Por: Emilio Gutiérrez Yance En Los Piñones, ese corregimiento del municipio de Mompox donde el río es dueño del tiempo, vivía un pescador llamado Tomás Gulloso, hombre de pocas palabras, pero de esos que cargan con dignidad la pobreza y con orgullo la honradez. Los vecinos decían que Tomás era como el amanecer: siempre aparecía,…




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