Policía, en emotivo acto, recupera y devuelve a su dueño el camión que tres delincuentes le habían hurtado
![]()
Las plegarias que Don César elevaba al cielo con la voz quebrada y de rodillas en el suelo, resonaban con la desesperación de un hombre al que le han arrebatado el alma. No era solo un camión, era su sustento, su esperanza, su vida misma. Aquel 2 de octubre, la oscuridad se cernió sobre él…




Debe estar conectado para enviar un comentario.