Pacientes de Mutual SER EPS denuncian demoras en transporte tras tratamientos de diálisis: «Tienen que pedir dinero para regresar a sus casas»
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Lo que debería ser el final de una jornada médica termina convirtiéndose, según los pacientes, en el inicio de una nueva odisea.

Horas de espera, incertidumbre y, en algunos casos, la necesidad de pedir dinero prestado para poder regresar a casa es la situación que, de acuerdo con las denuncias recibidas por la Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena, vienen enfrentando usuarios afiliados a Mutual SER EPS que requieren transporte para asistir a tratamientos de alto costo.
Los afectados son pacientes provenientes del municipio de Turbana, del corregimiento de Ballestas y de otras poblaciones de Bolívar, quienes llegan hasta Cartagena para recibir sesiones de diálisis en Dávita.
Sin embargo, al terminar el procedimiento, que ya de por sí representa un importante desgaste físico, aseguran que deben permanecer durante varias horas esperando el vehículo que debe llevarlos de regreso a sus hogares.
Según los testimonios recopilados, la espera se prolonga sin que exista una respuesta clara.
Mientras pasan los minutos, aumenta la angustia de personas que, además de enfrentar enfermedades renales y otras patologías de alto costo, deben lidiar con la incertidumbre sobre cómo volver a sus municipios.
Las explicaciones, afirman los denunciantes, cambian constantemente. En algunas oportunidades les informan que el vehículo no puede salir porque no fue autorizado el suministro de combustible; en otras, que presenta fallas mecánicas. También hay casos en los que, simplemente, nadie les ofrece una explicación.
Pero el desenlace, aseguran los usuarios, siempre es el mismo: pacientes vulnerables esperando durante horas después de sus tratamientos.
Uno de los aspectos que más preocupa a la Veeduría en Salud Color Esperanza es que varios pacientes manifestaron haber tenido que solicitar ayuda económica entre las personas presentes para completar el dinero del pasaje y poder regresar a sus hogares.
Otros, incluso, aseguran que antes de asistir a sus citas médicas deben conseguir dinero por su cuenta, ante el temor de quedarse sin transporte al finalizar el tratamiento.
Las denuncias también apuntan a presuntos incumplimientos por parte de la empresa Traspormax, encargada del traslado de estos pacientes, así como a dificultades con los reembolsos de gastos de transporte, que, según los afectados, no estarían siendo reconocidos de manera efectiva.
Frente a esta situación, la Veeduría en Salud Color Esperanza hizo un llamado a la gerencia de Mutual SER EPS para que revise de manera inmediata el contrato con la empresa encargada del transporte, investigue las denuncias y adopte las medidas necesarias para garantizar un servicio oportuno, seguro y digno para los usuarios.
Asimismo, solicitó la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud, la Personería Distrital de Cartagena, las personerías municipales de los territorios comprometidos, la Defensoría del Pueblo y demás organismos de control para que verifiquen los hechos denunciados y adelanten las actuaciones que correspondan.
La veeduría recordó que la atención en salud no termina cuando concluye una sesión de diálisis o cualquier otro tratamiento especializado.
El transporte, señalaron, hace parte de la continuidad del servicio y no puede convertirse en una barrera que exponga a los pacientes a mayores riesgos o afecte su dignidad.
Mientras esperan respuestas, los usuarios aseguran que la enfermedad no es el único reto que deben enfrentar. También deben luchar contra las demoras, las excusas y la incertidumbre de no saber si podrán regresar a casa después de cada tratamiento.
Para ellos, el derecho a la salud también comienza cuando el transporte cumple con llevarlos, y termina únicamente cuando logran volver a sus hogares en condiciones dignas.




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