Pacientes esperan hasta tres horas sin acceso a baños en dispensadores de medicamentos de Cartagena: Veeduría exige intervención urgente
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Una contundente denuncia hizo pública la Veeduría en Salud Color Esperanza, que tras varias jornadas de seguimiento e inspección en diferentes puntos de dispensación de medicamentos en Cartagena advirtió sobre una situación que, asegura, vulnera la dignidad y los derechos fundamentales de miles de usuarios del sistema de salud.
De acuerdo con la investigación realizada por la organización, en establecimientos encargados de la entrega de medicamentos para afiliados de distintas EPS —entre ellos operadores como Audifarma, Cafam, Cruz Verde, Logifarma y Disfarma— cientos de pacientes deben soportar diariamente largas filas y tiempos de espera que, en numerosos casos, superan las tres, cuatro e incluso cinco horas.
La mayor preocupación de la Veeduría radica en que muchos de estos establecimientos no cuentan con servicios sanitarios disponibles para los usuarios, obligando a personas enfermas a permanecer durante horas sin poder atender una necesidad fisiológica básica.
La situación afecta especialmente a adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con discapacidad, pacientes con enfermedades crónicas y niños, quienes requieren condiciones dignas mientras esperan la entrega de los medicamentos que necesitan para continuar sus tratamientos.
«La dignidad de un paciente no comienza cuando recibe el medicamento; comienza desde el momento en que ingresa al establecimiento de salud», señala la Veeduría, al cuestionar que un usuario tenga que escoger entre abandonar la fila para buscar un baño o soportar durante horas la necesidad de utilizar un servicio sanitario por temor a perder su turno.
La organización recordó que la Constitución Política de Colombia reconoce la dignidad humana como principio fundamental, mientras que normas como la Ley 1618 de 2013, el Decreto 780 de 2016 y la Resolución 3100 de 2019 establecen que los servicios de salud deben prestarse bajo criterios de accesibilidad, calidad, seguridad e infraestructura adecuada.
Frente a este panorama, la Veeduría en Salud Color Esperanza hizo un llamado urgente al DADIS, la Secretaría de Salud Distrital de Cartagena y la Personería Distrital de Cartagena, especialmente a los delegados para la defensa del derecho a la salud, para que adelanten visitas de inspección, vigilancia y control que permitan verificar las condiciones de atención en los dispensadores de medicamentos de la ciudad.
Igualmente, exhortó a las EPS y a las empresas responsables de la dispensación de medicamentos a implementar de manera inmediata las acciones necesarias para garantizar condiciones dignas de atención, incluyendo la disponibilidad de servicios sanitarios adecuados para hombres, mujeres y personas con discapacidad.
La Veeduría concluyó que la humanización de la atención en salud no puede limitarse a la entrega de una fórmula médica.
«La salud también es respeto, accesibilidad y dignidad. Ningún paciente debería permanecer durante horas haciendo fila sin acceso a un baño mientras espera un medicamento indispensable para su tratamiento», enfatizó.
Las Noticias Cartagena, que hizo parte de esta investigación periodística, hizo un llamado a las autoridades competentes para que verifiquen esta situación y adopten las medidas necesarias que garanticen una atención verdaderamente humana para los usuarios del sistema de salud en la ciudad.
Ojalá no quede solo en una denuncia más, sino que se vean avances en esta materia. Recordó que el sistema no es malo, sino que sus operadores pareciera que tienen la mirada puesta en otro lado.




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