«La vida no puede apagarse por un transformador»: Veeduría en Salud Color Esperanza exige intervención inmediata ante emergencia por falta de energía en Los Calamares
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La Veeduría en Salud Color Esperanza y la ONG Árbol Fuente de Vida, en su calidad de organizaciones defensoras de los derechos humanos y del derecho fundamental a la salud, lanzaron un enérgico llamado al alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, para que intervenga de manera inmediata ante la grave situación que enfrenta la comunidad del barrio Los Calamares, sector calle de La Lengua, donde desde la noche del sábado permanece suspendido el servicio de energía eléctrica tras la explosión de un transformador.

Según la información suministrada a esta veeduría por el presidente de la Junta de Acción Comunal y habitantes del sector, la comunidad continúa sin fluido eléctrico.
Asimismo, manifiestan que el restablecimiento del servicio estaría siendo condicionado a la firma de documentos relacionados con el cambio de los medidores de las viviendas, situación que, según indican, no fue aceptada por los residentes.
Estas manifestaciones deberán ser verificadas por las autoridades competentes.
Sin embargo, para la Veeduría el hecho más preocupante va mucho más allá de la interrupción del servicio.
En el sector reside una ciudadana que depende permanentemente de un equipo de oxígeno para poder respirar.
La prolongada falta de energía representa un riesgo para su vida, al tratarse de una paciente electrodependiente cuya condición exige un suministro continuo de electricidad.
«Señor alcalde, la vida de un ser humano no puede convertirse en una consecuencia de un conflicto administrativo. Ninguna diferencia relacionada con la prestación de un servicio público puede estar por encima del derecho fundamental a la vida», expresó Andrés Ochoa, presidente de la Veeduría en Salud Color Esperanza.
La organización recordó que este no es un hecho aislado. Apenas el día anterior denunció un caso similar en el barrio Chiquinquirá, donde un menor de edad con múltiples patologías, conectado a equipos médicos permanentes, también vio comprometida su salud por la suspensión del servicio eléctrico.
«Dos casos en menos de 48 horas son una alerta que no puede ser ignorada por las autoridades», advirtió la veeduría.
Frente a esta situación, la organización solicitó al alcalde Dumek Turbay liderar una respuesta inmediata que garantice el restablecimiento del servicio de energía y, especialmente, la protección de las personas electrodependientes del sector.
De igual manera, pidió la intervención urgente de la Personería Distrital de Cartagena, la Defensoría del Pueblo, el Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS), la Secretaría del Interior, los organismos de gestión del riesgo y las demás autoridades competentes, para que actúen de manera coordinada y adopten las medidas necesarias para proteger la vida y la salud de la paciente y de cualquier otra persona que pueda encontrarse en condiciones similares.
La Veeduría enfatizó que el acceso a la energía eléctrica, cuando de ella depende el funcionamiento de equipos biomédicos indispensables para la supervivencia de un paciente, trasciende la prestación de un servicio público y se convierte en una garantía indispensable para la protección de los derechos fundamentales.
Finalmente, la organización hizo un llamado para que esta situación sea atendida con la máxima prioridad y antes de que ocurra una tragedia.
«La vida no puede esperar. La energía para un paciente electrodependiente no es un lujo ni un privilegio; es la diferencia entre vivir y morir. Hoy Cartagena necesita respuestas inmediatas y acciones concretas.»




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