Cada nuevo caso en Coosalud aumenta la sensación de burla e indiferencia que viven sus usuarios
![]()
La crisis de la salud en Colombia exige respuestas reales y una representación efectiva de los pacientes
Por Andrés Ochoa
Presidente – Veeduría en Salud Color Esperanza
La crisis del sistema de salud en Colombia continúa profundizándose y, para miles de afiliados de Coosalud EPS en Cartagena y Bolívar, el acceso oportuno a los servicios médicos sigue convirtiéndose en una carrera de obstáculos.
Cada nuevo caso sin resolver alimenta una sensación creciente de abandono, indiferencia y frustración entre quienes dependen del sistema para proteger su vida y su bienestar.
Medicamentos que no llegan, autorizaciones médicas demoradas, consultas especializadas aplazadas, tratamientos interrumpidos y cambios en las redes de atención son solo algunas de las dificultades que, según denuncian numerosos usuarios, enfrentan diariamente.
Mientras tanto, la incertidumbre aumenta para pacientes y familias que esperan respuestas que, en muchos casos, nunca llegan.
¿Dónde está la Alianza de Usuarios de Coosalud?
En medio de esta realidad surge una pregunta que merece una reflexión profunda: ¿dónde está la Alianza de Usuarios de Coosalud cuando los pacientes más la necesitan?
Las Alianzas de Usuarios fueron creadas mediante el Decreto 1757 de 1994 con el propósito de representar a los afiliados, ejercer control social y defender el derecho fundamental a la salud.
Su misión no consiste en proteger la imagen de una EPS ni justificar sus actuaciones. Su razón de ser es defender a los usuarios y levantar la voz cuando sus derechos son vulnerados.
Sin embargo, frente a la situación que hoy viven miles de afiliados de Coosalud EPS, numerosos pacientes manifiestan no percibir pronunciamientos contundentes ni acciones visibles por parte de esa instancia de representación.
Esa percepción ha generado una creciente sensación de abandono entre quienes esperan un acompañamiento firme en los momentos más difíciles.
Cuando un padre debe protestar para exigir atención médica
La preocupación aumenta cuando un integrante de la Veeduría en Salud Color Esperanza, actuando exclusivamente como padre de familia y no como vocero de nuestra organización, decidió ejercer su derecho constitucional a la protesta pacífica para reclamar la atención médica que requiere su hijo, una persona en condición de discapacidad.
Como Veeduría en Salud Color Esperanza, respaldamos plenamente su derecho a manifestarse pacíficamente. Ningún padre debería verse obligado a salir a las calles para exigir el tratamiento que necesita su hijo.
Cuando eso ocurre, el sistema ha fallado y todos los actores involucrados deben asumir su responsabilidad.
Y es precisamente allí donde surge otra pregunta inevitable: si un padre tiene que protestar para reclamar un derecho fundamental, ¿dónde están quienes fueron elegidos para representar a los usuarios de esa EPS?
La salud debe estar por encima de cualquier interés
En medio de esta crisis, muchos ciudadanos se preguntan si algunas EPS están perdiendo de vista que su principal responsabilidad es proteger la vida y la salud de las personas.
Para numerosos usuarios, las barreras de acceso, las demoras en los servicios y la falta de respuestas fortalecen la percepción de que los asuntos administrativos y financieros terminan imponiéndose sobre las necesidades de los pacientes, quienes continúan esperando atención mientras sus enfermedades avanzan.
El silencio también tiene consecuencias. Cada autorización pendiente representa un tratamiento suspendido.
Cada medicamento que no se entrega pone en riesgo la continuidad de la atención. Cada día de espera puede significar un deterioro irreversible en la salud de una persona.
Se necesitan soluciones, no más espera
El Gobierno Nacional, Coosalud EPS y los organismos de inspección, vigilancia y control tienen la responsabilidad de actuar con oportunidad y eficacia.
Los ciudadanos necesitan soluciones reales y respuestas oportunas, no discusiones interminables mientras continúan enfrentando barreras para acceder a un derecho fundamental.
La percepción de muchos usuarios es que los debates administrativos, financieros y políticos han desplazado lo verdaderamente importante: la vida y la salud de las personas.
Mientras las instituciones discuten, los pacientes esperan. Y en salud, esperar muchas veces significa empeorar.
Hoy el silencio no es una opción
Este no es momento para guardar silencio. Es momento de ejercer un verdadero control social, representar a quienes sufren las consecuencias de esta crisis y recordar que la función de una Alianza de Usuarios es defender a los pacientes, no a las instituciones.
Los usuarios no necesitan comunicados tibios.
Necesitan representación.
Necesitan acompañamiento.
Necesitan acciones concretas.
No requieren voceros de las entidades.
Necesitan verdaderos defensores de sus derechos.
Porque cada nuevo caso que queda sin solución no solo profundiza la crisis del sistema de salud colombiano; también incrementa la sensación de burla, indiferencia y abandono que hoy viven miles de usuarios de Coosalud EPS.
La salud no puede seguir esperando.




Debe estar conectado para enviar un comentario.