Cartagena será sede de histórica cumbre iberoamericana sobre movilidad humana y derechos humanos

Loading

Del 30 de septiembre al 2 de octubre, 23 instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos se reunirán en Cartagena para analizar los principales desafíos de la movilidad humana en Iberoamérica.

Cartagena de Indias se prepara para recibir una cumbre que pondrá en el centro la protección de los derechos de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas.

Del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2026 se realizará en la ciudad la VIII Cumbre Iberoamericana FIO–RINDHCA “Movilidad humana: desafíos emergentes, protección de derechos y gobernanza regional”, liderada por la Defensoría del Pueblo de Colombia.

El encuentro tendrá un carácter inédito, pues por primera vez 23 instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos pertenecientes a la Federación Iberoamericana del Ombudsperson (FIO) y a la Red de Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del Continente Americano (RINDHCA) se articularán para analizar respuestas conjuntas frente a los desafíos de la movilidad humana.

Cinco grandes desafíos estarán en el centro de la agenda
Durante la cumbre se analizarán cinco problemáticas que marcan actualmente la movilidad humana en Iberoamérica: migración, desplazamiento forzado y trata de personas; externalización del asilo y del control migratorio; detenciones, deportaciones y separación familiar; movilidad en contextos de desastres, cambio climático y degradación ambiental; y xenofobia y discursos de odio.

La agenda también contempla el intercambio de buenas prácticas, herramientas de monitoreo y oportunidades de litigio estratégico, además de la formulación de recomendaciones regionales y el fortalecimiento de los mecanismos de coordinación entre las instituciones de derechos humanos.

Colombia, entre los países con mayor desplazamiento
La cumbre se desarrollará en medio de un panorama internacional marcado por las crisis de desplazamiento y el endurecimiento de las políticas migratorias.

De acuerdo con las cifras citadas por la Defensoría del Pueblo, a finales de 2025 había 117,8 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo, mientras que el Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno registró 82,2 millones de personas desplazadas internamente.

En América se contabilizaron 10,5 millones de personas desplazadas internamente. Colombia ocupó el segundo lugar mundial, con 7,2 millones de personas desplazadas acumuladas y 394.106 nuevos desplazamientos durante 2025.

A este escenario se suman más de 6,9 millones de personas refugiadas y migrantes venezolanas, de las cuales 417.000 han sido reconocidas como refugiadas, según las cifras citadas en el documento.

Cartagena, nuevamente escenario para hablar de protección a refugiados
La elección de Cartagena para este encuentro también tiene una carga histórica. La Defensoría recuerda que en 1984 la ciudad fue escenario de la adopción de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados, un instrumento de referencia regional en materia de protección de personas refugiadas.

Al finalizar la cumbre se espera la presentación de una declaración conjunta, junto con un documento de conclusiones y recomendaciones sobre los desafíos actuales de la movilidad humana y orientaciones para la acción defensorial en la región. También se construirá una agenda regional de conocimiento sobre vacíos normativos, buenas prácticas y oportunidades de litigio estratégico.

También se hablará de desapariciones y de la frontera colombo-ecuatoriana
Dentro de la programación se contempla la adopción de las Directrices FIO–RINDHCA sobre el papel de las instituciones de derechos humanos frente a las desapariciones de personas en contextos de movilidad humana.

Asimismo, será presentado un informe conjunto sobre la situación en la frontera colombo-ecuatoriana, sector Rumichaca, y se realizará un intercambio con la comunidad del barrio Nelson Mandela de Cartagena de Indias.

La Defensoría del Pueblo señaló que la cumbre busca fortalecer la articulación entre las instituciones de derechos humanos y promover respuestas conjuntas frente a las nuevas dinámicas de movilidad humana que enfrenta la región.