Camacol Bolívar advierte limitaciones en el servicio de agua y pide priorizar recursos para ampliar la planta El Cerro
El gremio constructor alertó que la falta de capacidad de tratamiento de agua potable está generando restricciones para nuevos proyectos de vivienda y puede afectar la inversión, el empleo y el crecimiento de Cartagena. Propone destinar $74.658 millones a la construcción del segundo módulo de la PTAP El Cerro.
La disponibilidad de agua potable se convirtió en una de las principales preocupaciones del sector constructor en Cartagena. Así lo manifestó Camacol Bolívar durante la audiencia pública del Proyecto de Acuerdo 129 de 2026, en la que la Administración Distrital solicita autorización para contratar un crédito de hasta $150.000 millones.
Ante el Concejo Distrital, el gremio hizo un llamado para que una parte importante de estos recursos se destine a fortalecer la infraestructura de producción de agua potable, al considerar que la capacidad actual del sistema representa una limitación para el desarrollo urbano y económico de la ciudad.
Durante su intervención, el gerente regional de Camacol Bolívar, Irvin Pérez Muñoz, destacó el proceso de transformación urbana que viene liderando el alcalde Dumek Turbay, pero advirtió que el crecimiento de Cartagena necesita estar acompañado de soluciones estructurales en materia de abastecimiento.
«El alcalde Dumek Turbay ha liderado y viene ejecutando un importante proceso de transformación urbana sin precedentes para Cartagena, lo que ha jalonado el interés de nuevas empresas constructoras invirtiendo en la ciudad. La preocupación general radica en la disponibilidad de agua potable; esto, sin duda, es una de las condiciones inaplazables para garantizar el presente y futuro del desarrollo de Cartagena», expresó Pérez Muñoz.
El dirigente gremial advirtió que las limitaciones en la capacidad de tratamiento ya están teniendo consecuencias para el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios, debido a la negación o condicionamiento de factibilidades del servicio por parte de Aguas de Cartagena.
Esta situación, según Camacol Bolívar, puede afectar la llegada de nuevas inversiones, la generación de empleo, la construcción de vivienda y los ingresos tributarios del Distrito.
Pero la preocupación no se limita al sector constructor. El gremio también señaló que la insuficiencia de capacidad del sistema representa un riesgo para la continuidad y confiabilidad del servicio que reciben actualmente los hogares y demás usuarios de Cartagena.
Proponen ampliar la capacidad de la planta El Cerro
Como alternativa, Camacol Bolívar propuso destinar $74.658 millones del nuevo cupo de endeudamiento a la construcción del segundo módulo de tratamiento de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) El Cerro, con el propósito de incrementar la capacidad de producción de agua potable.
La propuesta contempla igualmente ejecutar las obras complementarias necesarias para garantizar que la ampliación de la planta se traduzca en una mayor disponibilidad efectiva del servicio.
El gremio manifestó su respaldo a la continuidad de las inversiones para llevar agua potable a Barú, así como a la extensión de la conducción desde Tenaris hasta Turbaco y su conexión con la Zona Norte.
Al concluir su intervención, el gerente regional insistió en que Cartagena tiene numerosas necesidades y que los proyectos presentados merecen financiación, pero existen inversiones estructurales que deben atenderse de manera prioritaria.
«Garantizar la capacidad de producción de agua potable es una de esas inversiones fundamentales y estratégicas de la ciudad», concluyó.
La advertencia de Camacol Bolívar se suma al debate sobre el destino de los $150.000 millones que busca contratar el Distrito y pone nuevamente sobre la mesa una discusión clave para Cartagena: cómo sostener su crecimiento urbanístico, económico y poblacional sin que la disponibilidad de agua potable se convierta en un obstáculo para su desarrollo.


