Una mujer parió en una camilla y en la IPS Blas de Lezo reportaron el nacimiento por cesárea

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Definitivamente los usuarios del sistema de salud de Colombia sufren a diario debido a la mala atencion que muchos reciben sean por parte de las EPS o IPS a las que están vinculados.
Las Noticias Cartagena conoció de un caso que se puede decir que es aterrador y que demuestra lo perverso que en ocasiones se vuelve el sistema de salud. El lamentable hecho ocurrió en Cartagena, el pasado 14 de enero, a las 11 de la noche, cuando una mujer embarazada entró a la IPS Mega Urgencias Blas de Lezo, para dar a luz a su quinto hijo.
«En triage me valoraron. Tenía la presión arterial estable y con dilatación en 7 centímetros, según me dijo la doctora. Sin embargo, llegué con mucho dolor, no era la primera vez que daba a luz y sabía cómo era todo el proceso. Me mandaron a la Sala de Espera de Ginecología y esperé mi turno. En ese momento le dije a la doctora que no aguantaba más. Ella me hizo subir a la camilla y me examinó. Me dijo que tenía 5 centímetros de dilatación», contó la mujer.
También le dijo a la médico que no aguantaba más y que necesitaba pujar, es decir hacer el trabajo de parto.
«Ella me dejó sola, amarrada con los cables del equipo de monitoreo, en una habitación. Creo que salió para hacer mi ingreso a la clínica. En esos minutos di a luz solita, en la camilla», relató.
La mujer dijo que pujó y que la bebé se salió. «Grito y me siento en la camilla porque la niña quedó colgando y casi se me cae al suelo».
Recordó que llegaron la médico y las enfermeras y que se fue en hemorragia. «Me dijeron que se me subió la presión y me llevaron a sala de parto donde me limpiaron. Me puse a temblar, me pusieron sondas y duré cuatro días hospitalizada», contó con temor, reviviendo esos difíciles momentos que vivió.
Expresó que posteriormente volvió para su cita de los ocho días y en la actualidad está medicada.

Preclancia severa y cesárea
«No entiendo que pasó, pero me dijeron que tenía una preclancia severa. Me puse a leer la historia clínica y me encuentro con la sorpresa de que me habían hecho una cesárea. Ninguno de mis partos fue por cesárea, no tengo en mi cuerpo ninguna cicatriz que indique que haya tenido alguna intervención de esa naturaleza».
Para terminar de completar la situación, también se percató que en los documentos de la bebé se indica que es de un tipo de sangre y en realidad es de otro. «No entiendo qué está ocurriendo con la prestación del servicio en los hospitales y clínicas de la ciudad».

«Tengo preclancia psicológica»
La mujer, cuya identidad no se da a conocer para no afectar las investigaciones, señaló que otro pariente contó con peor suerte en la clínica Blas de Lezo, ya que a su bebé se la entregaron muerta.
Dijo que hoy día experimenta una preclancia sociológica, ocasionada por los malos procesos médicos que cometieron con ella y por los medicamentos que le dieron.
Está a la espera de unos nuevos estudios para descartar cualquier situación anómala y poder suspender los medicamentos. A eso se suma que ninguno de los exámenes practicados hasta ahora han dado muestra de que haya sufrido preclancia.

Veeduría en Salud Color Esperanza
Conocido este aterrador hecho, la Veeduría en Salud Color Esperanza hizo un llamado a la EPS Mutual Ser a verificar qué está sucediendo con la atención de sus pacientes.


Indicó que la afectada pidió a esta entidad social adelantar las respectivas investigaciones del caso. «Me parece una falta de respeto cambiar las historias clínicas con argumentos falsos, poniendo en riesgo la vida de los usuarios por las mentiras mencionadas. Por eso hago pública mi denuncia para que se investigue si a la EPS Mutual Ser le están cobrando algo que no me realizaron por tal motivo hemos dejado el caso en manos de la Veeduría en Salud Color Esperanza para que dirección ante los entes de control estos hechos que pusieron en riesgo mi vida y quizá las de muchos usuarios», señaló la paciente.
Ante estos hechos, la Veeduría en Salud  manifestó que es delicada esta situación y se dará traslado a los entes de control para que sea verificada y sean estos los que tomen las sanciones a que haya lugar.
«Desde hace mucho tiempo hemos manifestado y solicitado a los entes de control que se deben revisar los protocolos adelantados por esta clínica para la atención de los usuarios, dado que con mucha frecuencia nos llegan quejas por el mal servicio prestado y es responsabilidad de las EPS garantizar y constatar que las IPS realmente garanticen la buena atención a los usuarios», indicó Andrés Ochoa, vocero de la Veeduría.
Pidió también verificar si realmente los auditores están revisando lo manifestado por las historias clinicas y si realmente los usuarios reciben lo mencionado en dichos documentos, ya que la salud es un derecho y no se mendiga.