Alerta sanitaria en Cartagena por presunto brote de tuberculosis en la cárcel San Sebastián de Ternera

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Una grave alerta sanitaria fue lanzada por la Veeduría en Salud Color Esperanza tras conocerse denuncias sobre un presunto brote de tuberculosis al interior de la cárcel San Sebastián de Ternera, en Cartagena.

Según la información entregada por la organización, al menos 17 personas privadas de la la libertad (PPL) estarían afectadas por esta enfermedad infecciosa.

De acuerdo con el reporte, dos internos tuvieron que ser trasladados a centros asistenciales debido al delicado estado de salud que presentan, mientras que los demás permanecen bajo observación y atención médica dentro del centro penitenciario.

La situación ha generado preocupación entre familiares y defensores de derechos humanos, especialmente porque los internos continúan recibiendo visitas los fines de semana, lo que podría aumentar el riesgo de propagación de la enfermedad si no se implementan medidas preventivas y controles sanitarios urgentes.

Ante este panorama, la Veeduría en Salud Color Esperanza hizo un llamado inmediato al Ministerio de Defensa, la Defensoría del Pueblo, la Personería Distrital y a las autoridades de salud distritales y departamentales para que verifiquen las condiciones sanitarias del penal e intervengan de manera urgente.

“La población privada de la libertad también tiene derecho a una atención digna en salud. Hoy somos la voz de quienes no tienen voz. La vida y la dignidad humana deben prevalecer”, expresó la organización mediante un pronunciamiento público.

Asimismo, solicitaron reforzar las acciones de vigilancia epidemiológica, mejorar las condiciones de salubridad dentro del establecimiento carcelario y garantizar atención médica integral a todos los internos presuntamente afectados.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que puede propagarse con rapidez en espacios cerrados y con alta concentración de personas, como cárceles y centros de reclusión, por lo que la situación mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad en general.

Las denuncias ya habrían sido puestas en conocimiento de diferentes entidades de control y organismos defensores de derechos humanos, mientras familiares de los internos piden respuestas claras sobre las condiciones de salud y las medidas adoptadas para evitar una posible expansión del brote dentro y fuera del penal.