Carlos Arroyo viste de héroe a Caimanes y pega primero en la gran final

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En un juego digno de una película de suspenso, drama y acción, Caimanes de Barranquilla derrotó 2 carreras por 1 a Tigres de Cartagena en el primer partido de la gran final del béisbol colombiano, disputado en el estadio Edgar Rentería.

El gran héroe de la noche fue Carlos Arroyo, quien conectó un jonrón decisivo en el cierre del noveno episodio con Edgar Barrios en circulación, desatando la euforia de los aficionados y dejando en el terreno a los cartageneros.

El duelo fue un verdadero festival de pitcheo y defensa por parte de ambos equipos, con un ritmo cerrado y cargado de tensión hasta el último out. Tigres había tomado la ventaja en la parte alta del noveno inning, cuando Daniel Vellojín sacudió un cuadrangular por el jardín derecho para poner el juego 1-0.

Buscando asegurar el triunfo, Tigres envió a la lomita a su estelar relevista, el grandes ligas Guillermo Zúñiga. Sin embargo, el primer bateador del episodio, Juniel Querecuto, conectó imparable al jardín derecho y fue reemplazado en la base por el corredor emergente Edgar Barrios.

Con el escenario listo para el desenlace, apareció Carlos Arroyo, quien pescó un lanzamiento en su zona de poder y lo depositó por todo el jardín izquierdo, sentenciando el partido y provocando la algarabía en las tribunas.

La afición que colmó el estadio Edgar Rentería disfrutó de un juego memorable: los locales celebraron una victoria épica, mientras los visitantes se retiraron cabizbajos tras el jonrón que marcó el primer golpe de Caimanes en la serie final.