Cartagena inadmitió a 38 extranjeros tras operativos para proteger a niños, niñas y adolescentes

La cooperación entre Estados Unidos, la Policía Nacional y Migración Colombia permitió inspeccionar a más de 450 viajeros en el aeropuerto Rafael Núñez.

La estrategia busca prevenir la explotación sexual comercial infantil y fortalecer la seguridad del turismo internacional.

Detrás de cada control migratorio hay una responsabilidad que va más allá de los documentos y los sellos en un pasaporte: proteger la dignidad, la integridad y los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Con ese propósito, las autoridades colombianas, en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos, fortalecieron los controles en el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena, una de las principales puertas de entrada de viajeros internacionales al Caribe colombiano. El resultado de la fase operativa fue la inadmisión de 38 ciudadanos extranjeros, luego de más de 450 inspecciones realizadas durante ocho días de trabajo en terreno.

La medida se produjo en el marco de una jornada de capacitación especializada que reunió a integrantes de la Policía Nacional y de Migración Colombia con expertos estadounidenses, con el objetivo de mejorar la identificación de factores de riesgo asociados a delitos que vulneran los derechos de la niñez y la adolescencia, particularmente la explotación sexual comercial.

Cooperación internacional para proteger a la niñez

Durante doce días, funcionarios colombianos recibieron formación en técnicas de control aeroportuario, análisis de comportamiento y detección de posibles señales de alerta en entornos migratorios y fronterizos.

La iniciativa fue articulada por la Embajada de Estados Unidos, a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), con la participación de especialistas de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

En el proceso también participaron la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y el personal de seguridad aeroportuaria, en una apuesta por mejorar la coordinación entre las instituciones encargadas de prevenir riesgos y proteger a los viajeros.

La capacitación incluyó herramientas para fortalecer los procedimientos de identificación y valoración de riesgos, así como los mecanismos de prevención, inadmisión y denuncia relacionados con posibles delitos contra menores de edad.

38 inadmisiones tras más de 450 inspecciones

Una vez concluida la fase teórica, los participantes trasladaron sus conocimientos a los filtros de llegada de vuelos internacionales del aeropuerto Rafael Núñez.

Durante ocho días de labores operativas, las autoridades inspeccionaron a más de 450 ciudadanos extranjeros. Como resultado, Migración Colombia inadmitió a 38 personas, de acuerdo con los procedimientos y protocolos migratorios establecidos.

En estas labores se utilizaron herramientas de alerta temprana, entre ellas Angel Watch, y otras plataformas de cooperación internacional para apoyar la identificación de factores de riesgo.

Las autoridades destacaron que el trabajo conjunto busca impedir que personas que puedan representar una amenaza para la niñez encuentren oportunidades para cometer delitos en Cartagena, ciudad que recibe visitantes de distintas partes del mundo y cuya economía tiene en el turismo uno de sus principales motores.

Es importante precisar que la inadmisión migratoria no equivale, por sí sola, a una condena penal. La decisión corresponde a los procedimientos de control migratorio y no significa necesariamente que las personas inadmitidas hayan sido declaradas culpables de un delito.

Cartagena refuerza su compromiso con un turismo seguro

Durante el acto de clausura, el comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, coronel Juan Pablo Ruiz Rodríguez, destacó el alcance de la estrategia Task Force y reiteró el compromiso institucional con la protección de los menores de edad.

El director de seguridad del Aeropuerto Internacional Rafael Núñez, Henry Soto, también resaltó la importancia de estas iniciativas de cooperación para prevenir la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes y promover un turismo responsable.

La jornada deja un mensaje central: la seguridad turística no se mide únicamente por la llegada de visitantes o el movimiento económico, sino también por la capacidad de las instituciones para anticiparse a los riesgos y proteger a las poblaciones más vulnerables.

En Cartagena, la protección de la infancia representa un compromiso que involucra a las autoridades, al sector turístico, a las empresas de transporte y a la ciudadanía. La prevención, la denuncia oportuna y los controles coordinados son herramientas fundamentales para que el crecimiento del turismo no se produzca a costa de los derechos de los menores de edad.

La prioridad debe ser clara: que cada niño, niña y adolescente pueda crecer, vivir y disfrutar de su ciudad sin convertirse en víctima de explotación o abuso.