Cirujano cardíaco de Puerto Rico sorprende al revelar por qué ora antes de cada operación: “Mis manos son solo un instrumento”
![]()
Con más de 30 años de experiencia en cirugía cardíaca, el doctor Orlando López de Victoria asegura que antes de entrar al quirófano tiene un ritual que nunca abandona: detenerse unos minutos para orar y encomendar su trabajo a Jesús.
En un campo donde cada decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, la experiencia, la preparación médica y la precisión son fundamentales. Pero para el cirujano cardíaco Orlando López de Victoria, existe otro elemento que lo acompaña antes de cada intervención: la fe.b
Con más de tres décadas dedicadas a la cirugía cardíaca, el especialista ha llamado la atención por contar públicamente que, antes de comenzar cada procedimiento, se toma unos minutos para orar y encomendar su trabajo a Jesús.
Para López de Victoria, ese momento previo a la cirugía no reemplaza sus conocimientos médicos ni su experiencia profesional. Por el contrario, representa una manera de encontrar tranquilidad, concentración y serenidad ante la enorme responsabilidad de tener la vida de un paciente en sus manos.
“Mis manos son solo un instrumento”
Una de las frases que mejor resume su manera de entender la medicina y su relación con la fe es precisamente:
“Mis manos son solo un instrumento”.
La expresión refleja su convicción de que el conocimiento científico le proporciona las herramientas necesarias para realizar su trabajo, mientras que la oración le permite entrar al quirófano con confianza y paz. El cirujano considera que cada operación exige preparación, experiencia y concentración, pero también reconoce en su fe una fuente de fortaleza para afrontar los momentos de mayor tensión dentro del quirófano.
Ciencia y fe antes de entrar al quirófano
La historia de López de Victoria ha despertado interés porque representa una combinación que para muchas personas resulta significativa: la ciencia y la fe como dos dimensiones que pueden coexistir en el ejercicio profesional de la medicina.
Desde su perspectiva, la preparación médica es indispensable para enfrentar cada procedimiento, mientras que la oración constituye un espacio personal que le ayuda a mantener la calma y asumir con serenidad la responsabilidad que implica una cirugía cardíaca.
Su ritual ocurre antes de que comience el procedimiento, en esos minutos en los que el especialista se concentra y encomienda su trabajo.
Una historia que trasciende el quirófano
Más allá de la medicina, el testimonio del cirujano puertorriqueño ha generado reflexiones sobre el papel que cumplen las creencias personales en profesiones de alta responsabilidad.
Después de más de 30 años en la cirugía cardíaca, López de Victoria mantiene una convicción: la preparación profesional y la experiencia son esenciales, pero también lo es conservar la serenidad cuando está en juego la vida de un paciente.
Su mensaje se resume en una idea poderosa: entrar al quirófano con la mejor preparación posible, hacer el trabajo con precisión y confiar en aquello que para él representa una fuente de fortaleza.
Una historia de medicina, experiencia y fe que recuerda que, detrás de cada procedimiento quirúrgico, también existe un ser humano enfrentando una de las mayores responsabilidades de su profesión.




Debe estar conectado para enviar un comentario.