Condenan a dos padrastros por abuso a menores en Cartagena
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Pagarán hasta 30 años de cárcel.
La Fiscalía General de la Nación logró sentencias ejemplares contra dos hombres que utilizaron la cercanía familiar para agredir sexualmente a menores de edad en los barrios La Sevillana y Bicentenario.
Detrás de las frías cifras de una sentencia judicial se esconden historias que fracturan el alma de una comunidad, pero que también demuestran el valor de no callar. En Cartagena, la justicia penal ha emitido un fallo contundente contra dos hombres que, rompiendo el pacto de protección y confianza del hogar, abusaron de las hijas de sus parejas sentimentales.
Gracias a la contundencia de las pruebas recopiladas por la Unidad del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Seccional Bolívar, dos jueces de conocimiento dictaron condenas de 18 y 30 años de prisión para los agresores.
El horror en La Sevillana: una captura en flagrancia
El caso más severo involucra a un hombre de 37 años, cuya condena se fijó en tres décadas tras las rejas. Los hechos ocurrieron el 19 de mayo de 2024 en una vivienda del barrio La Sevillana, una zona residencial de la capital de Bolívar.
Aprovechando los momentos en que quedaba a solas con la hija de su pareja —una pequeña de tan solo 7 años—, el implicado la sometió a tocamientos y a acceso carnal. Sin embargo, el silencio que pretendía imponer el agresor se rompió gracias a la atención de la familia. Los parientes de la niña lo sorprendieron en flagrancia en medio de la agresión y denunciaron el hecho de inmediato, un paso crucial para que hoy el responsable enfrente una de las penas más altas para este tipo de delitos.
Manipulación y amenazas en el barrio Bicentenario
El segundo dictamen judicial revivió un doloroso expediente que se originó en el año 2014 en el barrio Bicentenario. Allí, un hombre que hoy tiene 54 años fue condenado a 18 años de cárcel por agredir sistemáticamente a sus dos hijastras, quienes en ese momento tenían 10 y 12 años.
La investigación de la Fiscalía demostró una cruda dinámica de manipulación psicológica y violencia:
- Falsa confianza: El sujeto se ganó la total confianza de la madre de las menores para tener acceso libre a ellas.
- Sobornos: Les ofrecía regalos y juguetes a las niñas para comprar su silencio y evitar que relataran los vejámenes a los que eran sometidas.
- Terror: Cuando los regalos no bastaban, recurría a amenazas de muerte directas contra ellas si hablaban.
A pesar del tiempo transcurrido, el trabajo del ente acusador permitió demostrar la autoría de los delitos, recordándole a la ciudadanía que el paso de los años no prescribe la urgencia de hacer justicia por la infancia.
Delitos agravados
En ambos procesos, los imputados fueron hallados culpables de los delitos de actos sexuales con menor de 14 años y acceso carnal abusivo con menor de 14 años, ambas conductas con el agravante de la edad de las víctimas y el parentesco o posición de custodia del agresor.
Aunque los fallos son un paso histórico para la protección de la niñez en Bolívar, la Fiscalía recordó que contra estas decisiones de primera instancia aún proceden los recursos de ley por parte de las defensas.




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