Denuncian que paciente diabético lleva cuatro días sin insulina en la Clínica de Fracturas de Cartagena

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Familia asegura que también le niegan la historia clínica para salvarle la vida.

La Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena alertan sobre una grave situación que, según denuncian, pone en riesgo la vida de un joven de 29 años.

El paciente presenta niveles de glucosa superiores a 300 mg/dL, lleva dos días en ayuno, sufre vómitos constantes y, pese al deterioro de su estado de salud, afirman que no ha recibido la insulina que necesita.

Además, denuncian presuntas irregularidades en la entrega de la historia clínica y en el funcionamiento del personal asistencial de la institución.

Una nueva denuncia sacude al sistema de salud de Cartagena y enciende las alarmas sobre la atención que reciben los pacientes amparados por el SOAT.

La Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena hicieron pública una situación que califican como una verdadera emergencia médica dentro de la Clínica de Fracturas, donde un paciente de 29 años con diagnóstico de Diabetes Mellitus Tipo 2 permanecería desde hace cuatro días sin recibir la insulina cristalina indispensable para controlar su enfermedad.

Según la denuncia conocida por este medio, el joven ingresó a la institución tras sufrir un accidente de tránsito y, durante su hospitalización, no habría recibido el medicamento que requiere diariamente para mantener controlados sus niveles de glucosa.

La preocupación aumenta porque, de acuerdo con sus familiares, el paciente registra actualmente una glucemia superior a 300 mg/dL, permanece desde hace dos días en ayuno, presenta vómitos continuos y evidencia un progresivo deterioro de su estado clínico.

Los denunciantes advierten que estas condiciones podrían desencadenar complicaciones metabólicas severas, incluso poner en riesgo su vida si no recibe atención médica inmediata.

«Llévenselo si quieren, pero no les entregamos la historia clínica»
Desesperados por el deterioro del paciente, sus familiares solicitaron el alta voluntaria con el propósito de trasladarlo a otro centro asistencial donde pudiera recibir el tratamiento que, aseguran, no estaba siendo garantizado.

Sin embargo, según la denuncia presentada por la Veeduría en Salud Color Esperanza y conocida por Las Noticias Cartagena, la respuesta recibida fue que podían retirar al paciente, pero presuntamente no les entregarían la historia clínica ni los documentos médicos necesarios para facilitar la continuidad del tratamiento en otra institución.

Para la familia, esta decisión representa un obstáculo que retrasa la atención especializada y limita la posibilidad de actuar con rapidez frente a una emergencia médica.

Solo una curación en varios días y presunta falta de medicamentos
Los familiares también denuncian que el paciente únicamente habría recibido una curación desde el pasado lunes y que la institución no contaría con la insulina cristalina necesaria para controlar su enfermedad.

Aseguran que, pese a informar reiteradamente sobre el estado del joven y el incremento de sus niveles de glucosa, la respuesta asistencial ha sido insuficiente frente al riesgo que representa la diabetes descompensada.

Denuncian que un solo auxiliar atendería toda la clínica
La situación denunciada va más allá del caso del paciente diabético.

Familiares de otros usuarios manifestaron a la Veeduría en Salud Color Esperanza que, presuntamente, la Clínica de Fracturas estaría funcionando con un solo auxiliar de enfermería para toda la operación.

Según los testimonios recopilados, esa misma persona tendría que atender pacientes, recibir a quienes llegan por urgencias, abrir y cerrar la puerta principal, realizar procedimientos asistenciales y hasta ejecutar labores de limpieza, incluyendo barrer y trapear las instalaciones.

De confirmarse estos hechos por las autoridades competentes, surgirían serias dudas sobre el cumplimiento de las condiciones de habilitación, la suficiencia del talento humano y los protocolos de bioseguridad exigidos para las instituciones prestadoras de servicios de salud.

¿Se cumplen las condiciones de habilitación exigidas por la Resolución 3100 de 2019?

Frente a estas denuncias, la Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena formularon un llamado directo al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS).

Los denunciantes cuestionan cómo una institución prestadora de servicios de salud podría mantener su habilitación si realmente opera bajo las condiciones descritas y si cumple con los estándares establecidos en la Resolución 3100 de 2019, especialmente en lo relacionado con disponibilidad de talento humano, seguridad del paciente, bioseguridad, dotación e infraestructura.

Exigen presencia inmediata de los organismos de control
Ante la gravedad de las denuncias, la Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena solicitaron la intervención inmediata del DADIS, la Personería Distrital de Cartagena y la Superintendencia Nacional de Salud para que:
Verifiquen de manera presencial el estado de salud del paciente.
Garanticen el suministro inmediato de la insulina y demás medicamentos requeridos.
Exijan la entrega de la historia clínica para permitir, si así lo decide la familia, el traslado oportuno a otra institución.
Comprueben la disponibilidad de medicamentos e insumos para los pacientes atendidos mediante SOAT.
Inspeccionen el número real de profesionales y auxiliares que prestan sus servicios en la clínica.
Revisen el cumplimiento de las normas de bioseguridad y de los requisitos de habilitación establecidos por la legislación colombiana.

El derecho a la salud no puede esperar
La Veeduría en Salud Color Esperanza recordó que el acceso a los medicamentos, la continuidad de la atención y el respeto por los derechos de los pacientes constituyen obligaciones fundamentales del sistema de salud.

Por su parte, Las Noticias Cartagena hace un llamado a las autoridades competentes para verificar con urgencia los hechos denunciados y garantizar la protección de la vida del paciente.

Este medio también deja constancia de que permanece abierto a publicar la versión oficial de la Clínica de Fracturas, del DADIS y de las entidades de control, en cumplimiento de los principios de equilibrio e imparcialidad periodística.
Porque cuando una vida depende de un medicamento, cada minuto cuenta.