El nuevo virus que azota la salud en Cartagena a las EPS e IPS: “No hay plata, y si no le sirve, renuncie”

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Según denuncias conocidas por la Veeduría en Salud Color Esperanza y el portal aliado Las Noticias Cartagena, presuntamente más de 500 trabajadores de la salud de la Clínica Cardiovascular Jesús de Nazareth y la Clínica Maternidad Bocagrande de Alta Complejidad Global MedCenter S.A.S. estarían siendo afectados por retrasos en salarios y otras obligaciones laborales.

En Cartagena parece estar propagándose un nuevo “virus”. No se detecta en exámenes de laboratorio, no requiere aislamiento y no aparece en los reportes epidemiológicos.

Sin embargo, sus efectos, según denuncias conocidas por la Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena, estarían golpeando con fuerza a cientos de trabajadores del sector salud y a sus familias.

Se trata del denominado de manera simbólica “No hay plata, y si no le sirve, renuncie”, una expresión que reflejaría la presunta situación que enfrentan más de 500 empleados vinculados a la Clínica Cardiovascular Jesús de Nazareth, ubicada en el barrio La Providencia, y a la Clínica Maternidad Bocagrande de Alta Complejidad Global MedCenter S.A.S., en el barrio Bocagrande.

Quienes salvan vidas ahora piden respuestas

De acuerdo con la información recopilada, médicos, especialistas, enfermeras, auxiliares, personal administrativo y trabajadores asistenciales estarían enfrentando retrasos en el pago de salarios y otras obligaciones laborales.

Pese a ello, continúan desempeñando sus funciones diariamente, atendiendo pacientes y garantizando la prestación de los servicios de salud, incluso en medio de la incertidumbre sobre el cumplimiento de sus derechos laborales.

Detrás de cada profesional afectado hay una familia que depende directamente de estos ingresos para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda y educación.

Una crisis que trasciende lo laboral

La situación genera preocupación porque, según la Veeduría en Salud Color Esperanza, no solo afecta la estabilidad económica de los trabajadores, sino que también podría impactar la calidad y continuidad de la atención en salud para miles de usuarios en Cartagena.

“Los trabajadores de la salud han cumplido con su deber. Han seguido atendiendo a los pacientes y sosteniendo la operación de estas instituciones. Lo mínimo que esperan es recibir oportunamente la remuneración por su trabajo”, señalaron voceros de la veeduría.

Asimismo, advierten que el problema no puede analizarse únicamente como un conflicto laboral interno, sino como una situación con posibles efectos directos sobre el sistema de salud en la ciudad.

Solicitud urgente de mesa de trabajo interinstitucional

Ante la gravedad de las denuncias, la Veeduría en Salud Color Esperanza y Las Noticias Cartagena solicitan de manera urgente la instalación de una mesa de trabajo interinstitucional con la participación del Ministerio de Salud y Protección Social, el Ministerio del Trabajo, la Superintendencia Nacional de Salud, la Personería Distrital de Cartagena y el Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS), a esta última entidad se le solicita actúe como mediadora y facilitadora del proceso.

El objetivo es analizar la situación presuntamente presentada en las siguientes instituciones:
Clínica Cardiovascular Jesús de Nazareth – barrio La Providencia
Clínica Maternidad Bocagrande de Alta Complejidad Global MedCenter S.A.S. – barrio Bocagrande

Se considera que, aunque las causas de esta problemática puedan estar relacionadas con factores que exceden las competencias directas del Distrito de Cartagena, sus consecuencias sí impactan a los trabajadores, sus familias, los usuarios del sistema de salud y la comunidad en general.

Por ello, se solicita promover un espacio de diálogo y concertación similar al desarrollado en otros casos del sector salud, con el propósito de construir soluciones reales y oportunas que permitan garantizar los derechos laborales, la estabilidad institucional y la continuidad en la prestación del servicio.

La crisis de estas dos importantes instituciones médicas no puede ser ignorada.

Se requiere la intervención y el acompañamiento de las autoridades competentes para estructurar una ruta de solución que beneficie a todas las partes involucradas y, especialmente, proteja a quienes diariamente entregan su esfuerzo al servicio de la salud de los cartageneros.

Los trabajadores de la salud no deben mendigar el pago de su trabajo. Cumplieron con su deber y merecen respuestas claras, oportunas y verificables.

Si las denuncias son ciertas, se requieren soluciones inmediatas.
Si las denuncias son ciertas, los derechos laborales deben ser garantizados.

Si las denuncias son ciertas, la intervención institucional no puede seguir esperando.