Grave denuncia en la Clínica General del Caribe: familiares de paciente afiliado a EPS Proteger denuncian desinformación, presuntos malos tratos y retrasos en la atención
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La Veeduría en Salud Color Esperanza recibió una grave denuncia por parte de familiares de un paciente que permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica General del Caribe, afiliado a la EPS Proteger (antes Cajacopi EPS), quienes aseguran estar enfrentando una situación marcada por la incertidumbre, la falta de información y presuntas irregularidades en la atención médica.
De acuerdo con la denuncia recibida por esta veeduría, la familia manifiesta haber sido víctima de presuntos malos tratos por parte de una profesional médica y denuncia una preocupante falta de coordinación entre el personal asistencial, situación que estaría afectando el derecho del paciente y de sus familiares a recibir una atención integral y una comunicación clara sobre su estado de salud.
Uno de los hechos que más preocupa a la familia ocurrió cuando, según su relato, una médica ordenó la compra urgente de varios medicamentos que no estaban disponibles.
Los familiares realizaron el esfuerzo económico para adquirirlos y los entregaron al personal de la institución. Sin embargo, al producirse el cambio de turno, el médico que asumió la atención manifestó desconocer por qué dichos medicamentos habían sido solicitados e incluso indicó no saber dónde se encontraban.
Esta situación genera serios interrogantes sobre la trazabilidad de los medicamentos suministrados por la familia y sobre la coordinación interna en la atención de un paciente que permanece en estado crítico dentro de una Unidad de Cuidados Intensivos.
A esta situación se suma lo que la familia describe como una desinformación permanente. Afirman que, pese a insistir durante varios días, no han recibido explicaciones claras sobre la evolución clínica del paciente ni sobre las decisiones médicas adoptadas.
Desde la Veeduría en Salud Color Esperanza surge una pregunta que hoy preocupa profundamente a los usuarios del sistema de salud:
¿Desde cuándo un familiar debe solicitar una cita con la jefe de la UCI de una clínica para recibir información sobre el estado de salud de su propio ser querido?
La información médica, dentro de los parámetros legales y éticos aplicables, constituye un derecho para los familiares autorizados. No puede convertirse en un procedimiento complejo ni en una barrera adicional para quienes atraviesan momentos de angustia e incertidumbre.
Lo que hoy denuncian los familiares es un ambiente de hermetismo alrededor del caso.
Ellos aseguran que no buscan recibir noticias favorables por obligación ni ocultar la realidad clínica; únicamente solicitan conocer con transparencia cuál es la verdadera condición del paciente, sea positiva o negativa, para poder tomar decisiones junto al equipo médico.
La preocupación aumentó aún más luego de que, según la información recibida por la familia, surgiera una nueva hipótesis diagnóstica que indicaría la necesidad de una intervención quirúrgica urgente debido a que la válvula mitral del paciente presentaría un compromiso que requiere atención especializada inmediata.
Sin embargo, otro aspecto que genera alarma es que, de acuerdo con lo manifestado por los familiares, hasta el momento ni siquiera se habría escalado la remisión del paciente hacia otra institución que pudiera realizar el procedimiento requerido, pese a la gravedad de la condición clínica que les ha sido informada.
Ante este panorama, surge una nueva inquietud:
¿Hacia qué institución será remitido este paciente por parte de la EPS Proteger para garantizar la cirugía especializada que requiere con urgencia?
La familia también expresa su preocupación porque, a su juicio, la EPS no estaría garantizando de manera integral todos los servicios que el paciente necesita para continuar con su tratamiento.
Desde la Veeduría en Salud Color Esperanza hacemos un llamado urgente al Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) para que intervenga de manera inmediata, dialogue con la Clínica General del Caribe, la EPS Proteger y la familia del paciente, y contribuya a esclarecer los hechos denunciados, garantizando el derecho a la información y verificando que la atención se esté prestando conforme a los principios de oportunidad, continuidad, calidad y humanización.
Asimismo, solicitamos a las autoridades competentes verificar si la ruta de referencia y contrarreferencia se encuentra funcionando adecuadamente y si existen demoras que puedan comprometer la vida del paciente.
Clínica General del Caribe y EPS Proteger, llamadas a pronunciarse
Frente a estas denuncias, Las Noticias Cartagena deja constancia de que esta información corresponde a los señalamientos realizados por los familiares del paciente y por la Veeduría en Salud Color Esperanza.
Este medio de comunicación mantiene abiertos sus canales para que la Clínica General del Caribe, la EPS Proteger y las autoridades de salud ejerzan su derecho de respuesta, entreguen su versión de los hechos y expliquen las actuaciones adelantadas frente a este caso.
Finalmente, desde nuestro equipo de trabajo hacemos una reflexión que hoy representa el sentir de muchas familias cartageneras:
¿A qué estamos jugando con la salud de los usuarios?
No es aceptable que un paciente en estado crítico permanezca en medio de la incertidumbre mientras sus familiares buscan respuestas que no llegan.
La salud no puede convertirse en un escenario de silencios, desinformación, descoordinación y demoras administrativas cuando lo que está en juego es una vida humana.
La Veeduría en Salud Color Esperanza continuará realizando seguimiento a este caso, en ejercicio del control social y de la defensa del derecho fundamental a la salud, esperando que las autoridades actúen con la celeridad que la situación exige.
Porque seguiremos siendo la voz de quienes hoy sienten que nadie los escucha.




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