Iglesia Antigua Viejos Católicos 1870 se une en oración por las víctimas del terremoto en Cartagena

Loading

La celebración religiosa se realizó en la Ciénaga de la Virgen, sector de la Perimetral, bajo la responsabilidad del padre Andrés Díaz, con oraciones por las víctimas y un llamado a ayudar a los damnificados.

En un mensaje de fe, solidaridad y acompañamiento a las familias afectadas por la emergencia, la Iglesia Antigua Viejos Católicos 1870 realizó una Santa Eucaristía en memoria de las víctimas del terremoto y elevó oraciones por el eterno descanso de quienes perdieron la vida.

La celebración religiosa se llevó a cabo en el sector de la Ciénaga de la Virgen, en la zona de la Perimetral, donde miembros de la comunidad se reunieron para compartir un momento de oración y acompañar espiritualmente a quienes atraviesan momentos difíciles como consecuencia de esta emergencia.

La Eucaristía fue concebida como un espacio de fe, esperanza, consuelo y solidaridad, en el que se pidió a Dios por las familias que hoy enfrentan el dolor de la pérdida, por quienes resultaron afectados y por todas las comunidades que requieren apoyo para superar las consecuencias del terremoto.

Una oración por quienes ya no están
Durante la celebración, la comunidad religiosa elevó plegarias por el eterno descanso de las personas que perdieron la vida y pidió fortaleza para sus familiares.

El encuentro también estuvo marcado por un mensaje de esperanza y unidad, invitando a los asistentes a mantener viva la fe en medio de las circunstancias adversas.

La Iglesia Antigua Viejos Católicos 1870 destacó que, ante momentos de dolor y dificultad, la oración puede convertirse en un espacio para encontrar consuelo, fortalecer los vínculos comunitarios y acompañar a quienes más necesitan apoyo.

Un llamado a la solidaridad con los damnificados
Además del componente espiritual, durante la jornada se hizo un llamado a la solidaridad y generosidad de la comunidad para unir esfuerzos en favor de las personas y familias damnificadas por la emergencia.

La invitación fue a no permanecer indiferentes ante las necesidades de quienes hoy requieren ayuda, promoviendo la colaboración y el acompañamiento como expresiones concretas de la fe y del amor al prójimo.

En este sentido, la jornada religiosa buscó combinar la oración con un mensaje de acción solidaria, recordando que acompañar a quienes sufren también implica tenderles la mano y contribuir, desde las posibilidades de cada persona, a aliviar sus necesidades.

Padre Andrés Díaz: fe, oración y ayuda fraterna
La actividad estuvo bajo la responsabilidad del padre Andrés Díaz, quien resaltó la importancia de permanecer unidos ante las situaciones que afectan a la comunidad.

El sacerdote hizo énfasis en la necesidad de fortalecer la fe, mantener la oración y practicar la ayuda fraterna como caminos para afrontar los momentos difíciles.

El mensaje central de la jornada fue claro: en medio del dolor, la comunidad no debe estar sola.

La Iglesia Antigua Viejos Católicos 1870 reiteró así su compromiso de acompañar espiritualmente a las familias afectadas y promover espacios donde la oración, la solidaridad y la fraternidad permitan afrontar juntos las consecuencias de la emergencia.

Fe y solidaridad frente al dolor
La Santa Eucaristía realizada en la Ciénaga de la Virgen se convirtió en un encuentro de recogimiento y esperanza para quienes participaron.

Las oraciones por las víctimas, el acompañamiento a sus familias y el llamado a ayudar a los damnificados marcaron una jornada en la que la comunidad religiosa quiso llevar un mensaje de paz, unidad, esperanza y sanación interior.

En medio de la emergencia, la Iglesia Antigua Viejos Católicos 1870 recordó que la solidaridad también es una expresión de fe y que, frente al dolor, acompañar, orar y ayudar pueden convertirse en una forma de reconstruir la esperanza.