Tres días muerto en su casa: la cruel indiferencia de Coosalud en Cartagena

Loading

El cuerpo de Jaime Alexander Méndez Hurtado, de 47 años, permaneció más de tres días en su vivienda del barrio Zapatero, sector Cartagenita, calle Sucre, sin que la EPS Coosalud asumiera su deber de certificar la defunción ni atendiera el llamado de la comunidad.

No solo es denunciar el caso, sino exigir que las autoridades sancionen este tipo de acciones inhumanas.

Una historia de horror e indignación sacude a Cartagena. En el barrio Zapatero, sector Cartagenita, calle Sucre, un hombre identificado como Jaime Alexander Méndez Hurtado, de 47 años, permaneció más de tres días muerto dentro de su vivienda sin que la EPS Coosalud respondiera a los llamados de auxilio de sus vecinos ni cumpliera con su deber de certificar la defunción.

Según denunció la Veeduría de Salud Color Esperanza, la EPS incurrió en una grave negligencia, ignorando completamente las solicitudes de la comunidad y de los familiares. Solo después de tres días, cuando el olor alertó a todo el vecindario, fue necesaria la intervención del CTI, que realizó el levantamiento del cuerpo y estableció las causas del fallecimiento.

“La conducta de Coosalud es inhumana y violatoria de toda norma básica de atención en salud. La entidad evadió su responsabilidad legal, pretendiendo trasladar la carga al DADIS y al CRUED, en un acto de total desprecio por la vida humana”, denunció la Veeduría, que exigió a la Superintendencia Nacional de Salud abrir una investigación urgente por negligencia sistemática.

Además, la Veeduría consideró injusto e indignante que, ante la falta de respuesta de los funcionarios de Coosalud, hayan tenido que llamar al auditor de la EPS a la medianoche —a las 12:00 a.m.— para solicitar apoyo y exigir una actuación inmediata.

“Es inconcebible que la comunidad y la Veeduría tengan que rogar ayuda a esas horas, porque los funcionarios no resuelven nada. Esto demuestra el abandono total en que se encuentra la red de atención”, señaló el organismo ciudadano.

Los habitantes del sector relataron que Jaime Alexander Méndez Hurtado vivía solo, y que en los días previos habían pedido ayuda a la EPS sin obtener respuesta.

“El cuerpo empezó a descomponerse y nadie venía. Si no fuera por el CTI, seguiría ahí. Coosalud brilló por su ausencia”, dijo una vecina entre lágrimas.

La Veeduría Color Esperanza pidió sanciones ejemplares contra la EPS y llamó a los medios de comunicación y autoridades distritales a no dejar el caso en el olvido.

“La salud no puede depender del horario de oficina. La vida de los ciudadanos no puede ser víctima de la indiferencia institucional. Cartagena merece respeto y humanidad”, concluyó el pronunciamiento.

Tanto en el DADIS como en el CRUED no escatimaron esfuerzos en ayudar a la comunidad, intentando gestionar la atención y el levantamiento del cuerpo pese a las demoras injustificadas de la EPS.