Uno de cada cuatro adultos sufrirá un ACV en su vida: reconocer los síntomas a tiempo puede cambiar el desenlace
En el Día Mundial del Ataque Cerebrovascular, especialistas del Hospital Serena del Mar recuerdan que identificar las señales de alerta y buscar atención médica inmediata son acciones fundamentales para mejorar el pronóstico de los pacientes.
Una de cada cuatro personas adultas mayores de 25 años sufrirá un ataque cerebrovascular (ACV) a lo largo de su vida, según la Organización Mundial del Ataque Cerebrovascular (World Stroke Organization). Considerado una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo, el ACV requiere atención médica inmediata, ya que el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas es un factor determinante para la evaluación y el tratamiento de los pacientes.
En el marco del Día Mundial del Ataque Cerebrovascular, especialistas del Hospital Serena del Mar hacen un llamado a la comunidad para reconocer las señales de alerta y acudir de inmediato a los servicios de urgencias ante cualquier sospecha de esta emergencia neurológica. La identificación temprana de los síntomas y la atención oportuna son aspectos clave para reducir el impacto de la enfermedad y favorecer el proceso de recuperación.
¿Qué ocurre durante un ataque cerebrovascular?
El ACV se produce cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro o cuando ocurre una hemorragia cerebral. En ambos casos, las células cerebrales pueden resultar afectadas por la falta de oxígeno y nutrientes, lo que puede generar alteraciones físicas, cognitivas o funcionales de diferente magnitud.
La severidad de las consecuencias depende de múltiples factores, entre ellos, el tipo de evento, la región cerebral comprometida y la oportunidad con la que se reciba atención médica especializada.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina. Entre las principales señales de alerta se encuentran la desviación de la cara, la pérdida de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, la dificultad para hablar o comprender, los cambios súbitos en la visión y los problemas de equilibrio o coordinación. También puede presentarse un dolor de cabeza intenso y repentino, sin una causa conocida.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, se debe solicitar atención médica de emergencia de inmediato. No se debe esperar a que aparezcan todos los síntomas ni a que desaparezcan por sí solos. Incluso si mejoran en pocos minutos, es necesaria una valoración médica urgente.
“Ante la sospecha de un ataque cerebrovascular, no debemos esperar a que los síntomas desaparezcan ni intentar resolver la situación en casa. El tiempo transcurrido desde el inicio de las manifestaciones es uno de los factores que el equipo médico considera para determinar las opciones de tratamiento. Buscar atención de emergencia de inmediato permite realizar la evaluación necesaria y establecer la conducta más adecuada para cada paciente”, explica la Dra. Laura Peña, especialista en Neurología del Hospital Serena del Mar.
Prevención: controlar los factores de riesgo
La hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, la inactividad física y algunas enfermedades cardíacas, como la fibrilación auricular, pueden aumentar el riesgo de sufrir un ACV.
Por ello, los especialistas recomiendan mantener controles médicos periódicos, seguir los tratamientos prescritos y adoptar hábitos de vida saludables. Estas medidas son especialmente importantes para las personas con enfermedades crónicas o antecedentes de eventos cerebrovasculares.
Cartagena cuenta con atención especializada para el ACV
El Hospital Serena del Mar, primer Centro Avanzado de Ataque Cerebrovascular (ACV) certificado en la región Caribe colombiana por la World Stroke Organization (WSO) y la Sociedad Iberoamericana de Enfermedad Cerebrovascular (SIECV), brinda atención integral e inmediata a pacientes que presentan un ACV, mediante una ruta que articula la respuesta en urgencias, el diagnóstico oportuno, el tratamiento especializado y la rehabilitación, a través de un equipo multidisciplinario.
Actualmente, es la única institución en Cartagena que cuenta con este aval internacional, que certifica el cumplimiento de altos estándares de calidad y seguridad.
La atención no termina una vez superada la fase aguda del evento. Dependiendo de las secuelas, algunas personas requieren procesos de rehabilitación y seguimiento médico para recuperar habilidades relacionadas con el movimiento, el habla, la memoria y otras actividades esenciales para la vida cotidiana.
Por esta razón, los especialistas coinciden en que la prevención, la identificación temprana de los síntomas y el acceso oportuno a servicios especializados continúan siendo fundamentales para mejorar los desenlaces clínicos y favorecer la recuperación de quienes enfrentan un ataque cerebrovascular.


