El “alcalde eterno” de Bolívar: más de 30 encargos en su hoja de vida

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Por más de tres décadas, Jorge Alfredo Díaz Gutiérrez se ha convertido en el hombre al que la Gobernación de Bolívar recurre cuando los municipios enfrentan sus momentos más críticos.

Con 35 años de servicio en la administración departamental, Jorge Alfredo Díaz Gutiérrez ha construido una carrera poco común: ha sido designado en más de 32 ocasiones como alcalde encargado en distintos municipios de Bolívar, una cifra que lo perfila como el funcionario que más veces ha asumido ese rol en el departamento.

Actualmente se desempeña como profesional especializado de la Oficina de la Secretaría General de la Gobernación, pero su nombre es recurrente cada vez que surge una crisis institucional en algún municipio.

Abogado, especialista y magíster en Derecho Administrativo, Díaz Gutiérrez asegura que cada uno de estos encargos representa un desafío complejo. “Cada vez que se da uno de estos encargos es porque hay problemas. El reto es hacer las cosas bien y poder conjurar esas situaciones”, afirma.

Su trayectoria ha estado marcada precisamente por ese papel: llegar en momentos difíciles para estabilizar administraciones locales, muchas veces en medio de tensiones políticas, administrativas o de orden público.

Uno de los episodios más duros que recuerda ocurrió en Simití, donde enfrentó una grave situación de seguridad. Durante su encargo, la alcaldía fue incinerada y su vehículo también terminó destruido. “Fue una situación de orden público bastante complicada”, relata.

No obstante, también ha vivido experiencias positivas. En Magangué, por ejemplo, destaca una gestión más tranquila que recuerda como “una experiencia muy bonita”.

Pese a su amplio recorrido, hay un escenario al que no ha podido llegar: Cartagena. Al tratarse de un distrito especial, su designación como alcalde encargado no aplica bajo las mismas condiciones que en otros municipios del departamento.

Con una hoja de vida marcada por la experiencia y la confianza institucional, Díaz Gutiérrez sabe que su rol no es permanente.

Sobre quién podría reemplazarlo en el futuro, no duda en señalar que lo más importante no es el nombre, sino la actitud: “Cualquier persona que tenga el mismo espíritu de responsabilidad frente al cargo y a la administración”.

Mientras ese momento llega, su historia continúa sumando capítulos en distintos rincones de Bolívar, consolidándose como el “alcalde eterno” al que llaman cuando hay que poner orden en medio de la crisis.