“Estamos secuestrados por el miedo”: familias del Alto Bosque claman ayuda urgente por casa abandonada tomada por delincuentes
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Habitantes del sector La Escalera denuncian que una vivienda abandonada se convirtió en foco de inseguridad, consumo de drogas, basuras y presencia de animales peligrosos.
La comunidad asegura vivir con temor permanente y pide intervención inmediata de la Alcaldía, la Policía y las autoridades sanitarias antes de que ocurra una tragedia.
Lo que antes era una vivienda familiar hoy se convirtió en el mayor motivo de angustia para decenas de familias del sector La Escalera, en el barrio Alto Bosque de Cartagena. Una casa abandonada de dos pisos mantiene en zozobra permanente a toda una comunidad que asegura vivir “secuestrada por el miedo” ante el aumento de la inseguridad, el consumo de drogas y la presencia constante de personas sospechosas en la zona.

Según relatan los vecinos, la vivienda fue abandonada hace varios años por sus propietarios debido a graves grietas estructurales que hacían imposible seguir habitándola.
Antes de marcharse, los dueños sellaron puertas y accesos con bloques para evitar invasiones; sin embargo, con el paso del tiempo, personas en condición de calle destruyeron las paredes y comenzaron a ocupar ilegalmente el inmueble.

Desde entonces, el lugar se transformó en un foco de inseguridad y contaminación. Techos, tejas y otros elementos de la vivienda fueron robados, mientras la maleza, las basuras y los malos olores terminaron apoderándose del predio.
Los residentes denuncian que a cualquier hora del día y de la noche se registra consumo de marihuana y otras sustancias, situación que afecta directamente la tranquilidad de las familias.
“El olor entra hasta las habitaciones de nuestras casas. Tenemos niños, adultos mayores y vivimos con miedo constante. Ya ni siquiera podemos sentarnos tranquilos en la terraza”, expresó uno de los habitantes afectados.
La comunidad asegura que el temor ha llegado a tal punto que muchos vecinos evitan hacer reclamos por miedo a represalias contra sus vehículos, sus viviendas o incluso contra sus propias vidas.
“Estamos prácticamente presos en nuestras propias casas. Nos da miedo salir o entrar porque no sabemos con quién nos vamos a encontrar al frente”, señalaron.
La situación empeoró cuando delincuentes dañaron una lámpara del alumbrado público para mantener la zona completamente a oscuras durante las noches, facilitando presuntos atracos y movimientos sospechosos alrededor de la vivienda abandonada.
Pero el problema ya no solo es la inseguridad. Los vecinos advierten sobre una grave problemática sanitaria debido a la proliferación de ratas, insectos y hasta culebras que salen de la maleza y del monte que rodea el inmueble.
“Ya han salido serpientes y nos ha tocado matarlas. Las ratas son demasiadas. Esto ya se salió de control”, manifestó otra residente.
Uno de los episodios más alarmantes ocurrió hace pocas semanas, en plena tarde, cuando varios vecinos detectaron una camioneta sospechosa estacionada frente a la vivienda abandonada durante más de 45 minutos, en un sector donde normalmente no circulan muchos vehículos.
“Nos pusimos en alerta porque vimos motos y carros extraños. La camioneta estaba en movimientos raros y hasta parecía que estaban teniendo relaciones dentro del vehículo. Los vecinos salimos con palos por temor a que estuviera pasando algo peor. Apenas el conductor vio que todos salimos, arrancó rápidamente y rayó el carro al irse”, relataron.
Aunque la Policía realiza rondas por la zona, la comunidad asegura que estas son rápidas y superficiales.
“Las patrullas pasan, miran y siguen de largo. No se bajan, no hacen controles y todo continúa igual”, denunciaron los residentes.
Ante el crítico panorama, las familias hacen un llamado urgente a la Alcaldía de Cartagena, a la Policía Metropolitana y a las entidades encargadas del alumbrado público para intervenir cuanto antes el sector.
La comunidad pide
*Recuperar la iluminación de la zona.
Incrementar la presencia permanente de la Policía.
*Intervenir y asegurar la vivienda abandonada.
Realizar jornadas de limpieza y control sanitario.
*Frenar el aumento de la inseguridad y el consumo de drogas.
*Los habitantes insisten en que no quieren esperar a que ocurra una tragedia para que las autoridades reaccionen.
“Solo queremos volver a sentir tranquilidad dentro de nuestras propias casas”, concluyeron los vecinos.




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