«Gracias a Dios, por fin operaron a Maikol»: su mamá Katia Simarra

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Con un gracias a Dios acompañado de un gracias para todas las personas que hicieron posible que Maikol Stiven Terán Simarra, de seis años, fuera intervenido quirúrgicamente, Katia Simarra, su madre, expresó sus sentimientos de agradecimientos por este logro alcanzado.
«Ahora espero que la recuperación de mi hijo sea satisfactoria y rápida», señaló muy emocionada la mujer, quien destacó el trabajo conjunto de los integrantes de la Veeduría en Salud Color Esperanza, los médicos y personal auxiliar de la Casa del Niño, Delis Ester sierra, presidenta de la Acción Comunal san Francisco, la Gerencia de Coosalud y de todas aquellas personas que sumaron esfuerzos para lograr que el niño fuera operado.
El lunes 23 de diciembre fue un día maravilloso para Maikol. Fue el comienzo de lo que será la recuperación de su salud.
Temprano en mañana, él y su madre ingresaron a la Casa del Niño. Allí recibió una completa valoración médica, que llevó a los galenos a intervernirlo. Fueron tres las cirugías que le practicaron para lograr extraer la hernia umbilical e inguinoescrotal y acomodar un testiticulo que no estaba en su puesto, que desde su nacimiento venía afectando su vida.
Hoy, el pequeño recibe todo el cariño de sus familiares y amigos, lo que le da las fuerzas necesarias para superar esta etapa de su vida y tener una vida sana como cualquier persona.
«Maikol recibió el mejor regalos de Navidad que nunca olvidará», expresó su madre Katia.
A la felicidad de la familia, se suma la de la comunidad del barrio San Francisco dado que Maikol es un niño muy querido y ahora tendrá una mejor calidad de vida.
Destacó que fue una lucha de 6 años y que gracias a la Veeduría en Salud Color Esperanza se logró que en menos de 24 horas se pudiera hacer todo, no hay palabras para expresar las gracias.
«Se debe destacar a todo ese equipo que se unió para lograr que este caso saliera adelante. Pero quiero destacar que no podemos esperar llegar a extremos como estos para salvar la vida de una persona. Debe existir una relación muy armoniosa entre el ejercicio de la profesión médica y la labor social, el sentido humano. No solo ver números y códigos, que reemplazan al ser humano. Eso debe darse en todos los niveles, en el Gobierno nacional, departamental, municipal y distrital. Prima la salud y el bienestar de la gente», expresó Andrés Ochoa, vocero de la la Veeduría en Salud Color Esperanza.

Foto autorizada por la familia del menor.