“Llevo 25 años esperando una solución”: Eva María Izquierdo clama por ayuda ante los deslizamientos que amenazan su vivienda

La mujer denuncia que las aguas que bajan de la parte alta pasan por su casa y debilitan el terreno. Las lluvias dañaron el techo de su vivienda y mojaron los colchones de sus dos nietos. Pide una intervención urgente y ayuda humanitaria.

Cada vez que llueve, Eva María Izquierdo vuelve a sentir el mismo miedo: que el terreno ceda, que su casa resulte nuevamente afectada y que ella y su familia tengan que salir corriendo para salvar sus vidas.

La mujer reside en el sector Pablo Ceto Primero, manzana 9, lote 4, donde asegura que lleva 25 años enfrentando la misma problemática de deslizamientos y corrientes de agua que pasan por su vivienda, sin que hasta ahora haya recibido una solución definitiva.

“Eso tiene 25 años. Viene el técnico, viene el uno, viene el otro, viene el perro, viene el gato y nada”, expresa Eva María, quien siente que las visitas y evaluaciones realizadas durante todo este tiempo no han logrado resolver el problema que la mantiene en permanente preocupación.

Las aguas de la parte alta pasan por su casa

Según relata, una de las principales causas de su angustia es que las aguas que bajan de la parte alta del sector atraviesan el terreno donde está ubicada su vivienda. A su juicio, estas corrientes contribuyen a debilitar progresivamente la loma y aumentan el riesgo cada vez que se presentan lluvias fuertes.

“Todas las aguas de arriba pasan por aquí, por mi casa. La loma se va debilitando, se va debilitando, más el agua que botan de allá arriba. Todas esas aguas pasan por aquí”, explica.

Eva María recuerda que durante este tiempo ha escuchado diferentes planteamientos sobre las posibles soluciones, entre ellos la construcción de un muro de contención. Sin embargo, afirma que también le han dicho que esa obra no se puede realizar en el lugar.

Mientras tanto, la situación continúa y ella sigue esperando una intervención que permita establecer qué obras o medidas son necesarias para proteger su vivienda.

Aunque reconoce que no es la única persona que puede verse afectada, asegura que su casa recibe directamente las corrientes de agua, lo que la deja en una situación especialmente preocupante.

Una mujer enferma que teme por su vida y la de sus nietos

A la incertidumbre por el estado de la vivienda se suma su condición de salud. Eva María cuenta que sufrió una isquemia cerebral que le dejó dificultades físicas y le impide trabajar, por lo que no tiene los recursos suficientes para resolver por sus propios medios la situación.

Cuando las lluvias empeoran, asegura que ha tenido que abandonar su casa y buscar refugio donde los vecinos. Vive con el temor de que un deslizamiento ocurra mientras duerme y no tenga tiempo de salir.

“Yo digo que irán a buscar la solución el día que haya un muerto. Imagínese si uno está durmiendo y no le da tiempo de correr”, manifiesta con angustia.

Su preocupación también es por sus dos nietos, una niña de 10 años y un niño de apenas 2, quienes dependen de ella y también sufren las consecuencias de esta emergencia.

Un árbol dañó el techo y la lluvia mojó los colchones

La situación se agravó recientemente cuando un árbol cayó sobre el techo de la vivienda y partió varias láminas de eternit. El agua entró y terminó mojando los colchones y otras pertenencias de la familia.

Eva María recuerda que anteriormente ya había perdido colchones por la humedad y tuvo que botarlos debido al mal olor que adquirieron. Ahora, nuevamente, necesita ayuda para conseguir colchonetas para sus nietos.

La mujer asegura que ha llamado y escrito a los organismos de prevención y atención de desastres para solicitar asistencia, pero seguía esperando una respuesta en medio de las lluvias y las emergencias registradas en otros sectores.

También cuestiona que las ayudas anteriores, según su testimonio, se hayan limitado a entregas puntuales de láminas y mercados, sin que se concrete una solución de fondo.

Un llamado urgente a las autoridades y a la solidaridad

El caso de Eva María Izquierdo requiere una evaluación técnica que permita determinar las condiciones de estabilidad del terreno, el recorrido de las aguas que bajan de la parte alta y las medidas necesarias para reducir el riesgo.

Por eso, su llamado está dirigido a las autoridades competentes para que atiendan la situación, valoren una alternativa segura de alojamiento temporal si resulta necesaria y definan una solución que no la obligue a seguir viviendo con miedo cada vez que llueve.

También solicita la solidaridad de quienes puedan colaborar con colchonetas para sus dos nietos y otros elementos básicos que resultaron afectados por el ingreso de agua.

Veinticinco años son demasiado tiempo para seguir esperando una respuesta. Eva María no pide lujos: pide vivir tranquila, proteger a sus nietos y dejar de sentir que, con cada aguacero, su vivienda y su vida están en peligro.

Su testimonio deja una petición urgente: que la atención no se limite a una nueva visita, una fotografía o una ayuda pasajera, sino que se estudie y se concrete una solución duradera para una familia que asegura llevar un cuarto de siglo esperando.

La causa del deterioro del terreno y las medidas técnicas necesarias deberán ser establecidas mediante una evaluación especializada.

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Videos de los deslizamientos que afecta la vivienda de Eva Izquierdo