Los motores del narco no llegaron a Alemania: Cae nuevo cargamento de cocaína en el Puerto de Cartagena
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Detrás del rugido constante y el frío industrial de los contenedores refrigerados que se mueven por el Puerto de Cartagena, se escondía un millonario negocio ilegal que pretendía cruzar el océano Atlántico. La Policía Antinarcóticos asestó un nuevo golpe a las redes del narcotráfico al descubrir un alijo de cocaína diseñado para burlar los controles térmicos y aduaneros.

Durante una inspección de rutina, los uniformados centraron su atención en un contenedor destinado a la exportación. Al abrir los compartimentos de los motores de refrigeración —el corazón técnico que mantiene la cadena de frío de las mercancías legalmente declaradas—, los agentes no encontraron repuestos ni piezas mecánicas, sino 40 paquetes rectangulares perfectamente sellados.
Las pruebas técnicas de laboratorio confirmaron lo sospechado: se trataba de 41,8 kilogramos de clorhidrato de cocaína de alta pureza.
Ruta a Europa y millonario impacto
El contenedor tenía como destino final Alemania, un mercado apetecido por las organizaciones criminales debido al alto valor que adquiere el alcaloide en el viejo continente. Con este operativo, las autoridades calcularon un fuerte impacto en dos frentes:
Salud pública: Se evitó la comercialización y consumo de más de 104.000 dosis en las calles europeas.
Finanzas criminales: Las pérdidas para la estructura narcotraficante superan los 228 millones de pesos en el mercado local (una cifra que se multiplica exponencialmente al tocar suelo europeo).
El puerto en la mira de las mafias
Este decomiso no es un hecho aislado, sino el reflejo de una presión constante de las autoridades sobre la principal terminal marítima de la costa caribeña. En los últimos días, Cartagena se ha convertido en el epicentro de incautaciones masivas bajo modalidades cada vez más sofisticadas.
A este caso de los motores de refrigeración se le suman los recientes golpes donde la Policía descubrió 578 kilos de cocaína con destino a Italia y el monumental cargamento de más de 2,4 toneladas que pretendía ser camuflado en sacos de café hacia España. Las investigaciones continúan para determinar qué estructuras criminales están detrás del envío frustrado a territorio alemán.




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