Más de 700 citas médicas fueron canceladas en el Hospital Universitario del Caribe: pacientes de Coosalud, los grandes afectados

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La crisis que enfrenta la EPS Coosalud comienza a sentirse con fuerza en la atención de los pacientes en Cartagena.

Más de 700 consultas médicas especializadas fueron canceladas en el Hospital Universitario del Caribe (HUC), dejando en la incertidumbre a cientos de usuarios que llevaban meses esperando una valoración.

La situación salió a la luz tras conocerse un documento interno denominado «Hora Cero», mediante el cual el Hospital Universitario del Caribe informaba la suspensión de las consultas externas para los afiliados de Coosalud debido a la falta de flujo de recursos para cubrir los servicios prestados.

Después de que la información fuera divulgada por la Veeduría en Salud Color Esperanza y el portal Las Noticias Cartagena, decenas de pacientes comenzaron a reportar que recibieron llamadas notificándoles la cancelación de sus citas, sin que les indicaran una nueva fecha para la atención.

La Veeduría asegura que, con la información recopilada hasta el momento, ya son más de 700 las consultas suspendidas en distintas especialidades, una cifra que evidencia la magnitud de una crisis que amenaza el derecho fundamental a la salud.

Los pacientes pagan las consecuencias
Mientras las entidades del sistema discuten sobre el flujo de recursos y las responsabilidades financieras, quienes terminan asumiendo las consecuencias son los pacientes.

Cada cita cancelada representa un diagnóstico que se retrasa, una enfermedad que puede avanzar y un tratamiento que queda suspendido.

En muchos casos se trata de personas con patologías crónicas o de alto riesgo que esperaron durante meses una valoración especializada.

La Veeduría advierte que el problema también golpea a las IPS, que continúan prestando servicios mientras enfrentan una compleja situación financiera por la falta de pago, lo que pone en riesgo la continuidad de la atención, el suministro de medicamentos, la contratación del talento humano y la operación de los servicios.

Una crisis que exige respuestas
Más allá de establecer si la responsabilidad recae en la EPS, en la ADRES, en el Ministerio de Salud o en otra entidad del sistema, lo cierto es que los recursos no están llegando con la oportunidad que requieren los prestadores para garantizar la atención de los usuarios.

Lo verdaderamente grave es que las consecuencias recaen sobre los pacientes, quienes no tienen por qué convertirse en víctimas de los problemas administrativos o financieros del sistema de salud.

Desde la Veeduría en Salud Color Esperanza se hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud, a la Superintendencia Nacional de Salud y a la ADRES para que adopten medidas inmediatas que permitan restablecer la prestación de los servicios y evitar que la crisis continúe profundizándose.

La organización cuestionó quién responderá por los pacientes que, tras meses de espera, ven frustrada su atención médica por falta de recursos.

La Veeduría en Salud Color Esperanza recordó además que emitió oportunamente alertas tempranas sobre la crisis financiera que hoy enfrentan las IPS por el no pago de los recursos.

Asimismo, solicitó una reunión con la Superintendencia Nacional de Salud, la cual fue aceptada, pero posteriormente aplazada menos de 24 horas antes de su realización.

La organización reiteró que, mientras las entidades competentes no adopten soluciones efectivas, quienes seguirán soportando las consecuencias de esta crisis serán los usuarios del sistema de salud.

La salud no puede seguir esperando
La cancelación masiva de consultas refleja una problemática que ya no puede calificarse como un hecho aislado.

Es una señal del deterioro que enfrenta el sistema de salud y de las dificultades que viven miles de afiliados de Coosalud en Cartagena.

El derecho a la salud no puede depender de disputas financieras ni de retrasos administrativos.

Cuando una cita médica se cancela por falta de recursos, no solo se afecta una agenda hospitalaria: se pone en riesgo la vida y el bienestar de cientos de personas.

La Veeduría en Salud Color Esperanza anunció que continuará documentando las denuncias ciudadanas y exigiendo respuestas de las autoridades, al considerar que los pacientes no pueden seguir pagando las consecuencias de una crisis que no provocaron.