¡Sentenciado al abandono! El calvario de un padre y una líder social frente al «muro de indiferencia» de Mutual SER
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Lo que debería ser un sistema de protección a la vida se ha convertido en una trampa de trámites y desprecio.
La denuncia, que hoy sacude las entrañas del sur de Bolívar, no es solo una cifra más en las estadísticas de quejas: es el rostro del dolor de una familia que, tras servir a la comunidad, hoy se siente traicionada por el Estado y su sistema de salud.
Una Odisea por la Supervivencia
La historia comienza en el Sur de Bolívar donde el padre de la líder social debió se recluido en un centro asistencial.
El adulto mayor, padre de la reconocida líder social y víctima del conflicto armado, recibió una de alta hospitalaria que, en lugar de ser un alivio, fue el inicio de un viacrucis.
Con órdenes médicas de carácter urgente para estudios especializados en Cartagena, la respuesta de la EPS Mutual SER fue un frío y cortante: «No hay transporte, no hay apoyo».
«No nos dieron una ambulancia, no nos dieron hospedaje, nos soltaron a nuestra suerte como si la vida de un viejo no valiera nada», relata con voz quebrada pero firme la líder social afectada.
Sin recursos, pero con el miedo de ver morir a su padre, la familia emprendió un viaje desesperado hacia la capital de Bolívar.
Sorteando la fragilidad de un cuerpo enfermo, demostraron que en Colombia, a veces, tener un carnet de salud no garantiza el derecho a vivir.
La Ley que Mutual SER decide ignorar
El reclamo de la Veeduría en Salud Color Esperanza no es un capricho.
Se basa en la Ley 1382 de 2010 y múltiples sentencias de la Corte Constitucional que son claras:
El transporte es un derecho: Si el servicio no está en el municipio de origen, la EPS debe garantizar el traslado.
Dignidad para el cuidador: Los viáticos de un acompañante son obligatorios cuando el paciente depende de terceros, como es este caso.
Protección reforzada: El paciente es víctima del conflicto y adulto mayor, categorías que, por ley, exigen una atención inmediata y sin barreras administrativas.
El Grito de las Veedurías
»¡El que se mete con uno, se mete con todos!», es la consigna que resuena entre los defensores de derechos humanos. Exigen que la Supersalud y la Procuraduría dejen de ser espectadores y actúen de oficio contra Mutual SER.
No se pide un favor; se exige el cumplimiento de un contrato social que la EPS cobra puntualmente cada mes. ¿Cuántos pacientes más deben morir en el trayecto Magangué-Cartagena para que el sistema entienda que la salud no es un negocio de logística, sino un servicio humano?
Estado Actual: Alerta Roja
En este momento, el paciente se encuentra en Cartagena bajo condiciones precarias. La comunidad exige:
Garantía total del tratamiento y procedimientos diagnósticos.
Reembolso inmediato de los gastos asumidos por la familia.
Sanciones ejemplares para los funcionarios de Mutual SER que negaron el servicio.




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