Dios sigue haciendo milagros

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¿Alguna vez has leído la Biblia y te has maravillado con los milagros que Dios hizo en el pasado? ¿Te has preguntado si Dios sigue haciendo milagros hoy en día? ¿Te gustaría experimentar el poder sobrenatural de Dios en tu vida? Si tu respuesta es sí, entonces este artículo es para ti.

En este artículo, vamos a explorar algunos de los milagros más impresionantes que Dios hizo en el Antiguo Testamento, y cómo nos revelan el carácter y los propósitos de Dios. También vamos a ver cómo Dios sigue siendo el mismo ayer, hoy y por los siglos, y cómo sigue haciendo milagros en la actualidad, para aquellos que tienen fe y confianza en él.

¿Qué son los milagros?

Un milagro es un hecho extraordinario que va más allá de las leyes naturales, y que solo puede ser explicado por la intervención divina. Además, son señales que muestran la gloria, la soberanía de Dios, aunque también son medios por los cuales Dios cumple sus planes y promesas, y responde a las necesidades y oraciones de su pueblo.

La Biblia está llena de relatos de milagros que Dios hizo a lo largo de la historia. De hecho, desde la creación del universo, hasta la resurrección de Jesucristo, pasando por la liberación de Israel de Egipto, la provisión en el desierto, la conquista de la tierra prometida, y muchos más, todos son milagros de Dios.

Algunos milagros del Antiguo Testamento

A continuación, vamos a recordar algunos de los milagros más asombrosos que Dios hizo en el Antiguo Testamento.

  • La creación del mundo (Génesis 1-2)
  • El diluvio universal (Génesis 6-9)
  • La liberación de Israel de Egipto (Éxodo 1-15)
  • La provisión en el desierto (Éxodo 16-17)
  • La conquista de la tierra prometida (Josué 1-12)
  • La protección de los profetas (1 Reyes 17-18; 2 Reyes 4-6)

Así como estos, hay más milagros que Dios realizó a lo largo del Antiguo testamento. Sin embargo, en el Nuevo testamento hay una gran variedad de relatos que demuestran el poder de Dios, como el milagroso nacimiento de Jesús, los milagros durante su ministerio, su resurrección y ascenso, los milagros que hicieron los apóstoles durante su ministerio, entre otros. Por lo tanto, no hay dudas, Dios es un Dios de milagros y la mayor evidencia está en su Santa Palabra.

¿Dios sigue haciendo milagros hoy?

Después de repasar algunos de los milagros que Dios hizo en el Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, podemos preguntarnos: ¿Dios sigue haciendo milagros hoy? ¿Podemos esperar ver y experimentar el mismo poder sobrenatural de Dios en nuestra época? La respuesta es sí, Dios sigue haciendo milagros hoy, y podemos tener fe y confianza en Él.

La Biblia nos enseña que Dios no cambia, sino que es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Es decir, que Dios tiene el mismo carácter, los mismos propósitos, y el mismo poder que tenía en el pasado. 

La Biblia también nos enseña que Dios sigue actuando en la historia, y que tiene un plan para salvar y bendecir a la humanidad. Además, que Dios sigue formando su iglesia, el cuerpo de Cristo, y la usa para extender su reino y su voluntad en la tierra, y sigue respondiendo a las oraciones de su pueblo, y les da señales de su amor y su cuidado.

¿Cómo podemos ver y experimentar los milagros de Dios?

Si Dios sigue haciendo milagros hoy, ¿cómo podemos ver y experimentar los milagros de Dios? ¿Qué debemos hacer para que Dios obre de manera sobrenatural en nuestras vidas? La Biblia nos da algunas claves para que podamos ver y experimentar los milagros de Dios.

Debemos creer en Dios y en su Hijo Jesucristo

La fe es el requisito indispensable para ver y experimentar los milagros de Dios. Esto es debido a que la misma Biblia nos indica que sin fe es imposible agradar a Dios, y sin fe no podemos recibir nada de Dios. 

La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Pero, de manera sencilla, podemos definir que la fe es confiar en Dios y en su palabra, y actuar de acuerdo a ella, es decir, vivir creyendo que su palabra es una realidad para nosotros. 

La fe también es lo que nos conecta con el poder de Dios, y lo que nos hace ver lo invisible, pues recordemos que Jesús dijo: “Todo es posible para el que cree”.

Debemos orar a Dios y pedirle que haga milagros

La oración es el medio por el cual nos comunicamos con Dios, y le expresamos nuestros deseos, nuestras necesidades, y nuestras alabanzas. Pero, también es el canal por el cual recibimos las bendiciones de Dios, y le damos las gracias, y es el arma por la cual resistimos al enemigo, y le hacemos retroceder. 

Por lo tanto, a través de la oración tenemos una herramienta para que mediante el poder de Dios las cosas cambien, y que se haga la voluntad de Dios. Recordemos de que al respecto de ello Jesús dijo: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.

Debemos obedecer a Dios y hacer su voluntad

La obediencia es la evidencia de que amamos a Dios, y de que somos sus hijos, pero también es la condición para que Dios nos bendiga, y nos guarde. De igual modo, es la manera de honrar a Dios, y de glorificarle, y el camino para crecer en la gracia, y en el conocimiento de Dios. 

La obediencia es el fruto de la fe, y de la oración, y al respecto de ello Jesús dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. Sin embargo, no olvides que debemos obedecer por amor a Dios y no porque esperamos recibir un milagro de parte suya. Es decir, lo hacemos por agradecimiento y por amor, no por interés.

Dios sigue haciendo milagros en la actualidad, y quiere que los veamos y los experimentemos. Pero, también quiere que creamos en él, que oremos, y que le obedezcamos para que seamos testigos de su poder y de su gloria, y que seamos instrumentos de su amor y de su gracia. ¿Estás dispuesto a ver y experimentar los milagros de Dios?