Hallan 20 cadáveres, cinco decapitados, en puente de Sinaloa: posible ajuste de cuentas del Cártel

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Una nueva masacre sacude al estado de Sinaloa, en el noroeste de México, luego de que las autoridades localizaran los cuerpos sin vida de 20 hombres, cinco de ellos decapitados, en una carretera que comunica con la ciudad de Culiacán, epicentro del narcotráfico en la región.

Según el informe preliminar de la Fiscalía General del Estado, cuatro cadáveres decapitados fueron hallados colgados por las piernas en un puente, mientras que otros 16 cuerpos, incluido uno más sin cabeza, fueron descubiertos dentro de una camioneta estacionada en las cercanías. En el mismo lugar, se encontró una bolsa de plástico con cinco cabezas humanas, confirmando así el nivel de brutalidad del ataque.

Todos los cuerpos presentan heridas por proyectil de arma de fuego, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas entre facciones enfrentadas del Cártel de Sinaloa, organización criminal que ha fragmentado su estructura desde la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán y el posterior relevo de liderazgos.

Desde tempranas horas de la madrugada, imágenes escalofriantes comenzaron a circular en redes sociales, mostrando los cuerpos colgados en el puente. Aunque las autoridades no han confirmado la autenticidad de estos contenidos, medios locales reportaron que personal forense retiró los cadáveres en horas de la mañana y los trasladó al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para su identificación y análisis.

La carretera donde se registró el hallazgo conecta con Culiacán, una de las zonas más golpeadas por la ola de violencia que azota al estado. De acuerdo con datos oficiales, las disputas internas del cártel han dejado más de 1.200 muertos y unos 1.400 desaparecidos en los últimos años, consolidando a Sinaloa como uno de los estados con mayor índice de violencia criminal del país.

La fiscalía continúa con la investigación para esclarecer la identidad de las víctimas y los posibles responsables de esta masacre que, según analistas de seguridad, podría marcar una nueva escalada en la guerra interna del narcotráfico mexicano.