¿Revés político o fortaleza para los que quedan?
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El remezón liberal en Bolívar
El pasado miércoles se conoció la renuncia de uno de los candidatos del Partido Liberal a la Cámara de Representantes por Bolívar en las elecciones de marzo. Se trata de Antonio Salim Guerra, exconcejal de Cartagena, quien aspiraba a llegar al Congreso bajo las banderas del liberalismo.
La salida de Salim Guerra de la contienda, sumada a la denuncia que hoy rodea a otra de las aspirantes, Mayra Alejandra Ortega (número 103), ha sido interpretada por muchos sectores como el inicio de una debacle política del Partido Liberal en Bolívar. Sin embargo, hay otra lectura posible.
Más allá del escándalo generado por las denuncias de Salim, relacionadas con presuntas faltas de garantías en su proceso, y de la posible tormenta política que podría enfrentar Ortega por un eventual conflicto de intereses, lo cierto es que el liberalismo en Bolívar queda ahora con los candidatos que realmente tienen opción de disputar una curul en la Cámara de Representantes.
Aunque algunos de ellos son fuertemente cuestionados, también es cierto que se trata de los nombres más conocidos y con mayor trayectoria política en el departamento.
Los que quedan en la baraja
Yolanda Wong Baldiris, exalcaldesa y excandidata a la Gobernación de Bolívar, es una política curtida en estas lides. Conoce el territorio, mantiene contacto directo con las comunidades y se ha metido de lleno en la campaña.
No es una figura que genere unanimidades —pocos políticos lo logran—, pero sí tiene una línea de trabajo definida que podría darle réditos electorales y permitirle dar el salto a Bogotá. Si llega, el gran reto será demostrar que realmente puede gestionar y trabajar por los bolivarenses. Como dice el dicho: nadie es moneda de oro para caerle bien a todo el mundo.
De Dairo Bustillo se puede decir que tiene experiencia en política y estructura. No es ajeno a estas batallas electorales y, con algo de suerte y una buena estrategia, podría alcanzar una curul. Ojalá, si lo logra, su paso por el Congreso se traduzca en resultados concretos para el departamento.
Silvio Carrasquilla, reconocido dirigente bolivarense, ha permanecido durante años bajo el amparo político de Lidio García, su mentor. Su principal desafío será salir de esa sombra, trabajar mucho más en territorio, acercarse al pueblo y, sobre todo, cumplirles no solo a sus electores sino a los bolivarenses en general.
Y de ahí en adelante, pare de contar.
¿Crisis o reacomodo?
Lo que hoy vive el Partido Liberal en Bolívar puede leerse menos como una implosión y más como un reacomodo forzado.
La salida de candidatos sin mayor opción real y los escándalos que rodean a otros dejan una baraja más corta, pero también más clara: ahora solo quedan quienes verdaderamente tienen estructura, nombre y posibilidades.
Eso sí, esta depuración no garantiza éxito. El liberalismo sigue cargando con un desgaste de imagen, cuestionamientos internos y una fuerte competencia de otras fuerzas políticas.
El día de la verdad
Lo único cierto es que la realidad de las cosas solo se sabrá el próximo 8 de marzo, cuando las urnas hablen y se confirme si este remezón fue el principio del fin para los liberales en Bolívar o, por el contrario, una sacudida que terminó fortaleciéndolos con menos nombres, pero con más opciones reales.




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