Wendy celebró sus quince años con todas las de la ley, gracias a la Policía Nacional

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Una sorpresa planeada que llenó de felicidad a una quinceañera, que jamás pensó que la Policía le cumpliera su sueño.

¿Qué niña no sueña con una fiesta de quinceaños? Quizás la mayoría se imagina con un vestido de ensueño, una entrada triunfal y ver a todos sus amigos y familiares compartiendo con ella éste tan anhelado cumpleaños. Es que, si bien es cierto, se convierte en un acontecimiento que se planea, se organiza y se construye con tiempo. 

Pero hay quienes solo ponen a volar su imaginación porque la realidad es otra. Wendy es una joven que acabó de cumplir 15 años y lejos estaba de imaginar que su día, su gran día, pasaría desapercibido para sus familiares y amigos quienes no se manifestaban en planificar nada, por el simple hecho de no tener los recursos ni para una torta. 

Pero la imaginación de sus amigos era otra, ellos sí estaban organizando, planeando y aportando, para que este día tan anhelado no pasara desapercibido en la vida de Wendy. Se trata de sus amigos de la Cívica Juvenil de la Policía Nacional, quienes hacen parte de este grupo hace algún tiempo y siendo Wendy una de sus compañeras, no iban a pasar por alto su fecha especial. 

La fiesta de quinceañera, como son los eventos especiales, tuvo como corte a los uniformados de la estación de Policía de Marialabaja y la Cívica Juvenil. Una patrulla fue transformada en un palacio para la princesa de colores, ahí estuvo su trono.  

Organizaron la decoración, compraron torta, anillo de quinceaños, invitados, toda la logística que requiere este tipo de fiestas y lo mejor, “poner a correr” como popularmente se dice, a la mamá de la quinceañera, doña Lucy, quien también se enteró ese mismo día que su hija tendría quinceañero. 

Como toda buena mamá entrona, de esas que resuelve de cualquier manera, logró conseguirle un vestido y unos zapatos prestados a su hija para que estuviera acorde al agasajo; fue un quinceañero con todas las de la ley, Vals con los amigos, entrega de anillo, fotos con todos los allegados y asistentes, pasabocas y buscar una que otra silla, para que los invitados se sintieran más cómodos. 

Y es que esta familia, después de esta gran fiesta, vive agradecida con la Policía Nacional en Marialabaja y su Grupo de la Cívica Juvenil, quienes cumplieron el sueño de una de sus integrantes, Wendy. Ella, la mayor de 4 hermanos y quien cursa sexto grado de bachillerato, se llevó los aplausos de sus vecinos, por ser una muy buena estudiante, compañera y una niña muy aplicada. 

Ellos mismos, secundaron a la Policía y fueron partícipes de este hermoso momento para la quinceañera, que solo lloraba al ver que su sueño se hacía realidad.